gareca

Cuando Ricardo Gareca mencionó por primera vez en su ciclo la palabra ‘matemáticamente’ hace un par de días para hablar de nuestras posibilidades mundialistas, una sensación extraña recorrió mi mente. Me transportó a través del tiempo: Markarián, Chemo, Uribe, Maturana, Popovic…. Y claro, inevitable sentirse chiquillo de nuevo, evocar paralelamente la leche Enci, el pan popular, los apagones… Uno se pone nostálgico, para qué estamos con cosas. Lo cierto es que tengo algo que contarles respecto al ‘Tigre’ y su continuidad aquí.

Bueno, sucede que estoy en condiciones de asegurar que la permanencia de Ricardo Gareca en Videna puede resultar finalmente más duradera de lo que ustedes piensan. No estoy bromeando. Sí, hasta 2021 más o menos, no 2022 porque quizá el último año no tendría nada qué hacer, si es que no clasificamos. Pero hasta el ‘Año del Bicentenario’, eso sí está en los planes. Total, San Martín nos libertó y era argentino, 200 años después otro argentino, según el proyecto de la FPF, podría ‘emanciparnos’ psicológicamente llevándonos al mundial, algo por lo cual muchos estarían dispuestos hasta a cortarse un brazo. Díganme si no es una apuesta envuelta en simbolismos. Lo estoy escribiendo a pocas horas del duelo ante Ecuador, prefiero no esperar el resultado para que nadie diga que mi afirmación está condicionada por lo que ocurra ahí. No soy optimista, pero aun perdiendo Perú, la idea lanzada va, siempre que la posible derrota de esta noche no sea una cosa escandalosa, y que sí alcance al menos como para decir: “Caímos luchando con la sangre joven”. Ya si gana o empata, ni hablar: “¡Gareca para todo el mundo, primito!”.

El replanteo
¿Y Ahmed? Bueno, él fue contratado como Jefe de la Unidad Técnica de Menores. En el papel, era el encargado de llevarnos a Qatar 2022, pero difícil hablar hoy de modo oficial de un proyecto, aporreados como estamos, y decir con esperanza que él es la continuación en selecciones adultas cuando ni siquiera se sabe si podrá clasificar a la Sub 20 y Sub 17 a los mundiales del próximo año. Eso era viable cuando se creía que Rueda venía a ocupar la plaza porque tenía los ‘galones suficientes’. Imagínense si Daniel no pasa esa valla y después intentan que asuma la categoría mayor, tendría no solo que trasladarse en ‘portatropas’, sino que vivir en él. Ahmed es feliz con su labor organizativa, sus traslados al interior del país, es casi un dirigente importado. Y quienes lo siguen, aseguran que no lo hace mal, ¿para qué arruinarle la vida, avejentarlo? Gareca tiene una ventaja sobre él, a juicio de los dirigentes en Videna: cuenta con experiencia, claro, la que ganó a costa de este proceso y nuestra selección, pero igual, se asume que ya aprendió y jamás volverá a decir cosas como: “la vida privada de los jugadores no me importa”. Ya si repite eso, en vez de ponerle la estatua junto a San Martín, la gente lo va a querer ajusticiar amarrado a 4 caballos, como Túpac Amaru.

El primer paso para ir preparando el terreno bajo una perspectiva casi sociológica, fue depurar la selección desde la reciente Copa América, eso no estaba en el plan inicial. Gareca se resistió hasta el final, hasta que entendió que si seguía perdiendo con los mismos, acabaría en la calle y poniendo en riesgo la ‘chamba’ de varios más, Solano por ejemplo. Además, los eternos cuestionados estaban más ‘viejos’, era más fácil sacarlos, asumiendo que con Farfán, el más talentoso, se puede hacer una concesión a futuro si adecenta su nivel actual. Y sobre todo, si consigue trabajo en un país futbolísticamente presentable porque entienden que juega en uno donde hasta un camello puede tener carné de cancha.

El mensaje a proyectar es: “necesitamos un técnico a 8 años, y si empezamos recién con uno nuevo, entonces ya hay que esperar hasta 2026. Como la gente no va a querer eso, ni nosotros tampoco, arrancamos ahorita, aprovechamos la ‘purga’, tomamos esta experiencia como los primeros 4 años, y en la contienda rumbo a Qatar, completamos los 8, ahí la peleamos”. Listo.

Las opciones
¿Si me parece bien? No. He sostenido que Gareca debe cumplir su contrato, el que termina en 2017. Punto. No tengo elementos de juicio para pensar que va a sumar al gran cambio, aunque ha tomado decisiones de limpieza sorpresivas en tal sentido. Llegó como un ‘conservador’, ahora ha pasado a la condición de ‘reformista’, pero no sé si llegue algún día a ser ‘revolucionario’. Ya sé que me van a decir a gritos como muchos histéricos: “¡Pero el problema no es el técnico!”. No lo es, pero el reglamento dice que todo equipo debe sentar en el banco a un entrenador durante los partidos, y al iniciar un ciclo, hay que elegir al mejor posible. Precisamente porque “no somos buenos”, no podemos exigir “que dirija cualquiera nomás”, el primer vendedor de ‘yuquitas’ que encontremos a la mano. Otros gritan: “Técnico nacional”. Los clubes de Europa no van a liberar a nuestros laureados entrenadores tan fácilmente. ¿Cómo? ¿Que no tenemos entrenadores en Europa? Bueno, los que dirigen en Sudamérica están en igual situación ¿Qué? Que tampoco tenemos en Sudamérica? Esteee.. ya, digamos entonces que los estrategas peruanos que han ganado títulos internacionales, también están ocupados…. Ah sí, queda uno, Oblitas, pero él ya no dirige. ¿Entonces a quién le queremos dar la selección? ¿A Chale? Que juega con half, forward y wings. ¿A Juan Máximo? (por cierto, aseguran que ahora le dicen Juan ‘Mínimo’ porque menos de cero puntos ya no se puede hacer). No hay forma.

Si usted tiene a un familiar con cáncer, y cuenta con dinero, ¿lo lleva a Houston o también gritando histéricamente me va a gritar: “¡El problema no es el médico, es la enfermedad, con un curandero basta!”? Hace el esfuerzo y lo lleva igual, aunque sepa que la suerte esté echada. Esto es idéntico. Alguna vez escribí que antes de echar a un técnico, hay que mirar con qué lo vamos a reemplazar para no arrepentirnos. En este momento, los buenos entrenadores están trabajando con contrato vigente, no lo hagan. El momento para buscar uno es a fines de una Eliminatoria o de un Mundial. Hoy solo encontraríamos improvisados, puro ‘mediopelo’. Si me preguntan si Gareca debe seguir, les diría que hoy sí, en noviembre de 2017, ya no. Eso sí, le queda un año de contrato, obviamente si con ‘los del cambio’ hace una segunda rueda digerible, como muchos, yo podría dudar, pero lo veo difícil.

Por cierto, dicen, eso sí es rumor, que Guerrero se puede retirar de la selección. Miren, de la Videna nadie irá a rogarle a Brasil que eche el pie atrás, pero los de la Productora Tondero, los que le están haciendo la película, esos, es más que probable.