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Perdimos. Seguramente todos quisiéremos leer otra cosa, pero la costumbre ayuda a reponernos rápido. Y no es que piense que el mundial se nos alejó hoy, ya he escrito unas 425 veces que estamos más eliminados que la visa a México. pero lamento sí la caída en La Paz porque perder complica la viabilidad de un cambio generacional sin dramas. Con estos, sin estos, con los otros, perdíamos igual, esa es la verdad, llevamos 12 años sin ganar de visita en una Eliminatoria, ¿a quién vamos a extrañar? Lo digo más allá de que piense que algunos ausentes son rescatables, lo he escrito también, Carrillo principalmente, pero estoy seguro que él tampoco hubiese evitado lo de ahora. Hay conclusiones, no hay duda que las hay.

EL DT debe seguir. A Gareca se le contrató por tres años, los debe cumplir. Pensé lo mismo, inclusive, con el insufrible Markarián que parecía la abuelita de los ‘referentes’, y con Del Solar. Claro, en el caso del uruguayo, no faltaron los que pretendían una renovación, eso sí ya era el colmo. Mantener procesos no garantiza resultados, pero romperlos tampoco. Gareca perdió año y medio en un trabajo inútil que debió apuntar a Qatar, no a Rusia. Luego, se dio cuenta que pretender objetivos con los ‘eternos’ era tan absurdo como perseguir mosquitos con una silla. El verdadero proceso entonces lo está iniciando recién, algo que no habla bien de el, por cierto -está más atrasado que la Villa Panamericana- pero al menos ya lo inició. Su contrato es hasta 2017. ¿Ganamos algo con que se vaya? ¿A quién vamos a poner? ¿A Ahmed? ¿A Solano? ¿Ustedes creen que la FPF va a ahorrarse dinero echándolo? ¿Vamos a clasificar si viene otro? Eso sí, en noviembre 2017 termina el vínculo, y salvo que se advierta una revolución futbolística pese a la eliminación, no creo que deba luego continuar.

Los resultados sí importarán. Aún considerando q estamos eliminados, perder la menor cantidad de partidos en lo que resta de Eliminatorias es vital, buscar un funcionamiento colectivo sostenido, también. Claro, no faltan los que dicen: “qué interesa que gane o pierda Perú si ya estamos eliminados”. Como si lo único que importara fuese ir al mundial. Asumamos que los 11 partidos que restan son amistosos de cara al inicio del próximo proceso Qatar-2022. Pero los amistosos, también hay que tratar de ganarlos siempre. No teníamos jerarquía antes (tener veteranos, no te la da por arte de magia) Tampoco la vamos a lograr solamente renovando el plantel. Cómo será nuestro presente que hoy estamos cruzando los dedos para que Ramos no nos falte nunca. Imaginense.

Acertar no será frecuente. Armar una selección bajo los nuevos parámetros de ética, disciplina y compromiso cuenta para empezar a mejorar. Y también cuesta. No hablo de dólares, sino de dolores de cabeza. Gareca y quien venga después, se van a equivocar mucho, es normal, somos Perú, una selección que desde hace tres décadas pierde partidos con alta frecuencia. De hecho, hay muchos jugadores que hoy están que tampoco me gustan, como no le gustan a usted, pero encontrar todas las soluciones, un once ideal extraido casi de la nada, va a demorar, no lo duden.

Todo suma. Escobar, el que nos hizo el primer gol hoy, es paraguayo, juega en Bolivia, y brillante no es, Hago referencia a él porque hay quienes piensan que para naturalizar o sumar a un hijo de peruanos en nuestra selección, este tiene que jugar como Messi, como si nosotros fuésemos una potencia. O sea, encima somos exquisitos. ¿A título de qué? Aclaro que naturalizando o sumando hijos de peruanos TAMPOCO VAMOS A IR AL MUNDIAL, pero nos ponemos a tono con los tiempos, con la globalización, con el quiebre cada vez más acelerado de las fronteras. Los alemanes, ingleses, italianos, nacionalizan jugadores de mediano nivel como piezas complementarias. ¿Quiénes somos nosotros, un país desesperado hasta la rabia por resultados, para decir: “Ah no, ese juega en Segunda de Kosovo, no sirve, no tiene el nivel”?

Las formas cuentan. Concentrar de manera rígida, tratar a todos los jugadores por igual, sin privilegios, respetar los horarios, son detalles que una o diez derrotas consecutivas, no deben echar por tierra. Un detalle que distingue lo que parece un cambio colectivo de actitud fue lo de Vílchez: se lesionó, quedó descartado, pero él pidió igual ir a La Paz, acompañar al grupo del que se siente parte. Normalmente, antes un ‘referente’ se lesionaba y salía corriendo de la concentración rumbo a la discoteca más cercana.

Conclusión. Si no lo entendió tras las seis fechas anteriores, entienda hoy que los mundiales están lejos aún de nuestra posibilidad real. Hay otras cosas por lograr antes. Pensemos sí, a modo de consuelo, que la Conmebol desea hacer Copas Américas invitando a selecciones europeas además de las de Concacaf que ya están adentro. Para los que no podemos colarnos en un mundial, algo estimulante. Serían como ‘un mundial para los pobres’.

Justo lo que necesitamos…