Me siento un poco extraño, la verdad. Y es que debo ser de los pocos ciudadanos de a pie de este país que no ha realizado aunque sea con papelitos arrugados en vez de bolillas, y una bolsa de pan en vez de ánfora, la simulación del sorteo del Mundial a realizarse en el Kremlin. Con franqueza que tal vez juzguen descaro, diré ciertamente que no entiendo del todo a aquellos que creen que su ‘simulacro’ puede guardar alguna mínima relación con la realidad. Si creyera eso posible, también haría simulaciones del sorteo de la Tinka, y... Seguir leyendo...