Los primeros partidos vistos en Rusia-2018 marcan una tendencia: Muchas sorpresas, pocos expulsados y bastantes penales. En medio de al menos los dos últimos ítems mencionados, aparece el VAR, mesiánico y solemne, algo reformulado respecto a su primera versión donde unos sujetos que eran una especie de ‘jueces sin rostro’ metidos al fútbol, le contaban al árbitro a través de un audífono qué cosa debía cobrar, etapa que parece empezar a ser superada. Lo cierto es que el VAR ya cambió la perspectiva del jugador. En verdad,... Seguir leyendo...