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Su eslogan reza: «el festival peruano donde el ruido no hace bulla, sino música». Pertinente frase que perfila la actividad de aquellos músicos que se dedican al ruidismo, artesanos de la improvisación libre y de los sonidos más agrestes. Hoy, siete de ellos se reunirán en “Minutos para el fin”, un espectáculo dedicado a estas género poco explorado en el Perú.

En su edición número 18, el festival ofrecerá performances donde se combinan diversas artes sonoras, tales como el noise, el rock, la cumbia, la música andina. Todas ellas reinterpretadas y adaptadas con objetos cotidianos: máquinas de afeitar, navajas, latas, vasos de metal, e incluso un innovador sistema musical que resuena al rastrear y clasificar los gestos de la mano.

Uno de los artistas más destacados del festival es el peruano Jaime Oliver, quien precisamente desarrolló este sistema gestual llamado “Tambor silencioso”, así como otro denominado “MANO”, por los cuales ha sido premiado en el extranjero. También estará presente el trío integrado por Mario Maywa, quien es un exponente local del ruidismo, el folklore y la electrónica. Él ofrecerá una performance con un mixer y con sonidos manipulados por casetes e instrumentos digitales.

«Para esta edición se he convocado a músicos con estilos muy diferentes, mientras que unos adaptan o manipulan instrumentos tradicionales como el saxofón o la guitarra para poder generar nuevos timbres o sonidos, otros han creado nuevos instrumentos diseñados a partir de la electrónica y/o computación», explica Teté Leguía, autor del formato de “Minutos para el Fin” y músico experimental peruano.

Sonidos y tecnología que se exhibirán este viernes 26 de mayo en Espacio Fundación Telefónica (Avenida Arequipa 1155, Lima). Una cita imperdible.