En el post anterior reflexionábamos un poco sobre la importancia de la planificación personal, de tener una dirección y de que todo lo que hagas esté alineado a tus grandes objetivos de vida, en suma, descubrimos cuán importante es la estrategia personal para que nuestro esfuerzo obtenga los resultados que realmente merece.

Una conclusión clave fue que, para mejorar nuestra productividad, más que necesitar “hacer mucho” necesitas “hacer bien”, así de simple y claro.

En ese sentido, hoy quiero conversar contigo sobre los primeros alcances para empezar a diseñar tu mapa estratégico personal, que debe ser tu hoja de ruta para que ganes enfoque en lo que haces, todos los días y en todas tus facetas.

Construyendo tu Mapa Estratégico Personal

El modelo que te quiero explicar en este artículo está basado en una metodología de productividad personal llamada “Getting Things Done”  (GTD) creada por David Allen y, específicamente, utiliza los Niveles de Perspectiva que él propone definir para tener una visión macro y global de todos nuestros objetivos de vida y así ganar enfoque en nuestras tareas diarias, oro puro.

Recordemos que un mapa estratégico es una representación de un conjunto de elementos que soportan un objetivo mayor, estos elementos están a diferente “altura” dependiendo de su horizonte de tiempo y nivel de detalle. La imagen siguiente nos refleja esto claramente:

 

Mapa Estratégico Personal - Edwar Apaza Zavala

Componentes del Mapa Estratégico Personal – Edwar Apaza Zavala

Ahora que ya tienes claro los elementos, pues toca entrar en detalle, veamos:

1. Propósito

Es la gran razón que tiene tu vida, en esta etapa es cuando entras a terrenos filosóficos y espirituales. ¿Será la felicidad tu fin máximo?

2. Visión

De acuerdo a tu  propósito puedes tener una o varias “visiones”, cada una de ellas alineadas a las facetas de tu  vida, tienen un horizonte de largo plazo. ¿Cómo te gustaría verte dentro de 5 años?

3. Objetivos

Para que hagas realidad las visiones necesitas de objetivos de corto y mediano plazo, todos los objetivos deben apuntar a alguna visión (o área de responsabilidad) para que tu mapa tenga consistencia.

4. Proyectos

Bajo esta metodología, un proyecto se define como cualquier resultado que necesite más de una acción para llevarse a cabo. Es con un conjunto de diferentes proyectos culminados exitosamente que lograrás cumplir tus objetivos.

5. Tareas

Es la unidad mínima e indivisible de trabajo, es una acción. Las tareas son las que se llevan tu total atención en tu día a día, cumplirlas te genera la sensación de que estás avanzando y siendo productivo.

Para llegar a estas tareas has debido pasar por los 4 niveles primeros, sólo así garantizas tareas alineadas a tus planes de vida y bien enfocadas.

Ojo, no tienes que revisar todo cada vez que tengas que hacer una tarea, con una revisión semanal es suficiente para tus proyectos y objetivos, mientras que tus visiones y propósito necesitas revisiones trimestrales o semestrales, según cada realidad.

6. Áreas de Responsabilidad

Son tus categorías de vida, corresponden a cada una de tus facetas de vida, son tus varios “yo”, por ejemplo tienes un ámbito financiero, de salud, de entretenimiento, de educación, familiar, de trabajo, etc. Son estas agrupaciones las que te servirán como referencia para organizar tu información, material de referencia, ideas, tu correo electrónico, proyectos, etc.

Todas estos componentes del mapa estratégico personal tienen coherencia entre uno con otro y debes atarlos entre sí, la verdadera potencia de esta herramienta está en la sinergia que generan las redes que la conforman, vas a poder darte cuenta que tienes muchas actividades interrelacionadas entre sí y que al cumplirlas no sólo impactas en un aspecto de tu vida, sino en varios, lo que las hace más relevantes para tu éxito.

Todo lo mencionado refuerza una idea que me gustaría puedas interiorizar completamente, la productividad personal no consiste en hacer mucho sino en hacer bien, justamente, el mapa estratégico personal es una herramienta que nos ayudará a lograrlo.

¿Siguientes pasos?

Vacía tu mente y empieza a definir cada uno de los componentes que te presenté hoy, haz un efecto cascada desde tus visiones hasta tus proyectos que te permitirán cumplirlas.

En los próximos artículos seguiremos profundizando sobre esta herramienta, ahora para hacer énfasis en su uso práctico y gestión. En el camino puedes ir averiguando un poco más.

Dudas, comentarios y nuevas ideas son bienvenidos, así seguimos aprendiendo todos.

¡Hasta la próxima!