A Reynoso le gusta jugar al filo del precipicio. Con ocho cambios de un porrazo, la ‘U’ fue otra ante el equipo más experimentado del torneo y estuvimos a un tris de irnos derrotados del Callao. Sin embargo, el 1-1 ante el Total Chalaco sirve por diversas razones: porque no perdimos, porque seguimos bien arriba y porque nuestros rivales más cercanos jugaron a nuestro favor (Aurich empieza a venirse en picada; Alianza confirmó su irregularidad; Cristal -aunque jugó un partidazo- dejó escapar un triunfo que tenía en la bolsa, etc.).

¿Hizo bien Reynoso en mandar un equipo alterno ante los chalacos? ¿No hubiera sido mejor confirmar al once que ya estaba agarrando forma? ¿Con una tabla tan apretada, vale la pena correr estos riesgos?

El ‘Cabezón’ no solo trabaja en el campo de entrenamiento y en la cancha, sino también fuera de ella. Después de dos partidos durísimos, uno de ellos jugado el miércoles, hasta cierto punto era lógico que diera descanso a algunos jugadores, en particular a aquellos que físicamente no han respondido durante la temporada como Galván o el mismo Rainer Torres, quien si bien no había estado arrancando de titular, no tiene una condición privilegiada. De todos modos, los cambios sorprendieron (¿alguno de ustedes pensaba que Conde podría volver a jugar?) y, afortunadamente, no se perdió.

Que el hincha entienda esto es difícil. Todos quisiéramos que la crema fuera una máquinita demoledora de rivales, que juegue igualito todas las semanas. Por ahora, los planes de Reynoso están dando resultados y estimo que este fin de semana, ante el Inti Gas, volverá el equipo de siempre (¿o no?).

La semana que se va nos dejó también el frustrado pase de Raúl al Toulouse. No conozco con exactitud cuál fue el motivo -ahora dicen que los franceses querían un arquero más experimentado… ¿pero no habían dicho que querían una alternativa joven y con futuro?-; sin embargo, y para variar, quien volvió a meter las cuatro fue nuestro gerente deportivo. Primero dijo que la operación estaba hecha “en un 90%” y luego tuvo que tragarse sus palabras. Si el club se manejara seriamente, hace rato que se habría nombrado un vocero con poderes suficientes para dar a conocer la voz oficial de la institución, evitando comentarios inexactos y hasta risibles que solo consiguen mellar la imagen de nuestra querida ‘U’.

Los dejo con un video del ‘U’-Melgar del 93, partido al que tuve la ocasión de asistir, y que tiene como particularidad que se jugó con el escenario armado del frustrado concierto de Michael Jackson en el Nacional. Esa noche hubo un apagón y el partido tuvo que completarse después. Recuerdo que cada vez que la pelota chocaba en el armatoste de fierro, la gente, molestísima, recordaba a Jacko de no muy buena manera (ya se imaginarán cómo).