Discúlpenme por ser tan poco imaginativo, no inventar un apodo pegajoso o parafrasear a un popular escritor. Por mi cabeza han pasado mil alternativas, algunas estrambóticas, otras demasiado enrevesadas, pero no creo que haya una que grafique mejor lo vivido esta tarde de diciembre en el estadio de Matute.

Que me disculpe también Piero Alva, dueño de nuestros odios semanales, pero también de un corazón gigantesco que palpita como golpea el bombo de la Trinchera y hace minúsculas cualquiera de sus torpezas.

Raúl Fernández. Basta con su nombre para explicar por qué Universitario está a un paso de besar el cielo. No hace falta abundar sobre su agilidad de contorsionista, las tenazas que lleva en lugar de manos ni en su sana costumbre de impedir aquello que parece inexorable. Ante Alianza sacó cuatro pelotas que ya sentíamos arrugando nuestro pecho, en particular la última: un balonazo cruzado de Vílchez que el vértice derecho del arco sur aguardaba con los brazos abiertos, hasta que nuestro ‘Supermán’ lorcho decidió estirarse como Reed Richards para dibujar el cuadro que inmortalice la mejor atajada del campeonato.

Raúl Fernández fue el héroe de una tarde áspera, que nos mantuvo en susto durante 93 minutos. Si la justicia gobernara al fútbol, este texto sería un océano de lamentos. Por fortuna, es solo un juego.

La ‘U’ no jugó bien. Salió al campo a destruir, a pelear, a jugar al filo del reglamento. Consiguió aburrir a Montaño, pero se olvidó de Sánchez y a ratos de Quinteros. Se vio sorprendida por la fuerza de Gonzales Vigil y no escarbó en las lagunas de Solís. Fue demasiado imprecisa, por eso su defensa sufrió demasiado cuando la avalancha se hacía incontenible y Ovelar surgía siempre libre.

Creo que Reynoso sabe que Calheira es el peor delantero que se ha vestido de crema en la última década. Pero lo hizo titular porque fastidia a los rivales tanto como a quienes lo insultamos desde las gradas. Solano volvió a ser una decepción, mientras que Cerda anduvo más preocupado en cuidar a Rabanal que en colaborar con sus delanteros.

Alianza va a salir a matar en el Monumental. No tiene más alternativa. Nosotros debemos afrontar el partido con otra actitud. Cuidar la ventaja sería coquetear con el suicidio, lo mismo optar por el vendaval como estrategia ofensiva. Seamos equilibrados. Me explico: la ‘U’ debe salir a jugar el partido, a mantener la iniciativa, manejando la pelota, pero sin descuidarse atrás. Ojalá que Toñito esté apto, Labarthe aparezca desde el arranque y Ruidíaz sea una opción. Sin embargo, sean los hombres que sean, lo fundamental es variar la actitud. Estamos solo a un pasito. Aprovechemos la oportunidad.

Aquí les dejo un par de atajadones de Raúl. La última es superlativa.

 

 

El gol de Piero… 

 

Hablemos del Clásico, señores.

 

ACTUALIZACIÓN (10-12-09) 4:26 p.m.: De acuerdo con Teleticket, aún quedan unas mil entradas para el partido del domingo. La información no aclara a qué tribunas pertenecen. Apúrense y este domingo vayan temprano al estadio porque parece que un buen grupo se quedó con sus boletos en la mano el último martes.