10 de agosto del 2020 °C
Trinchera crema

Una hazaña es nuestra única opción

Hablemos claro: no se pudo porque no había cómo. Con el libreto de siempre, la 'U' volvió a ser el equipo sin poderío ofensivo que conocemos y acumuló un nuevo 0-0 a su larga lista de empates desabridos. Reynoso dice que la eliminatoria está abierta y tiene razón. Pero sin ideas -ni delanteros-, pensar en la clasificación a Cuartos de Final es un verdadero acto de fe. Seguir leyendo...

Vamos a pelearla

Sé que no somos favoritos, que las palmaditas de los amigos no son sinceras y que los de siempre nos auguran una goleada. ¿Pero, saben qué? No me importa. Los partidos hay que jugarlos y esta 'U', con todos sus defectos, pelea, no da tregua, deja la última gota de sudor en la cancha. ¿Sao Paulo? Que demuestre sobre el césped su poderío. El campeón va a pelear hasta el final. Seguir leyendo...

Contra todo y contra todos

El alma de hincha te traiciona y exige que no te detengas en esa sonrisa gigantesca que alarga tu rostro. Hay que gritar que clasificamos, que estamos entre los 16 mejores, que con el 'Enano' y Miguelito las cosas serán distintas. ¿Pero, será ello posible? Aunque Sao Paulo parte como favorito, tengo una certeza indestructible: esta crema, en los momentos más difíciles, es capaz de cualquier cosa. Contra todo y contra todos. Seguir leyendo...

Reynoso se debe quedar

Uno de los equipos a los que el pueblo crema le prende velitas, Emelec, acaba de caer 5-0 a manos de Nacional por el torneo ecuatoriano. Si el cuadro de Jorge Sampaoli vuelve a caer goleado este jueves, ante Cerro (el partido se jugará en Uruguay), la ilusión merengue podría transformarse en pesadilla. A la espera de que las matemáticas y la providencia nos ayuden, quiero insistir en una idea: pase lo que pase, Juan Reynoso no se debe ir. Seguir leyendo...

La bronca es crema

La historia volvió a repetirse. Un orden defensivo envidiable y un ataque ausente de ideas y contundencia solo podía generar un resultado: un empate sin goles. La crema quedó balanceándose en la cuerda floja y ahora depende de una sucesión de resultados para seguir con vida en la Libertadores. Hay que sacar la calculadora y encomendarnos al cielo. La pregunta que se impone es una sola: ¿merecemos clasificar? Seguir leyendo...