10 de agosto del 2020 °C
Trinchera crema

100% crema

Más allá de los tres goles y del buen juego visto sobre el verde, el momento más conmovedor de la noche fue cuando Piero se levantó la camiseta para enseñar una frase que los hinchas llevamos tatuadas en el corazón: 100% crema. Y es que a Alva se lo podrá insultar con amargura, pero de lo que nadie podrá dudar es de su inmenso amor por el merengue, ese vínculo de sangre que fluye ruidosamente por nuestras venas. Seguir leyendo...

El equipo de Lolo sufre para hacer un gol

El 97 aniversario del nacimiento de Lolo Fernández nos toma en una situación insólita: el equipo del más grande goleador que ha tenido este país sufre como un moribundo para hacer un miserable gol. Ante León volvió a pasar y, como ha sucedido otras veces, un error nos costó el partido. Que desde el cielo nos ilumine el querido cañonero. Seguir leyendo...

Por siempre Piero

La pregunta nos la podemos hacer todas las semanas: ¿qué hacemos con Piero Alva? Es, por lejos, el jugador más insultado por la hinchada, pero tiene la bendita costumbre de salvarnos cuando las cosas se ponen realmente feas. Y, como ocurrió ante San Martín, con unos golazos para gritarlos toda la semana. ¿Qué hacemos con Alva, entonces? Seguir leyendo...

Por una crema grande y poderosa

¿Ruidíaz al Udinese? ¿Revoredo y Galliquio a México? ¿Fernández a Chile? Así como los jugadores evalúan sus posibilidades futuras, el club debería empezar a hacer lo mismo. ¿De qué vale tener un equipo guerrero si la institución sigue siendo endeble? ¿No es momento, acaso, de empezar a sentar las bases para convertir a Universitario en un club grande y poderoso? ¿Hasta cuándo se podrá seguir resistiendo tanta inestabilidad? Seguir leyendo...

Orgulloso de ser crema

Vi los penales en la redacción, abrazado con unos amigos tan cremas como yo. Aunque la euforia desatada por el atajadón de Llontop pronto se transformó en un silencio profundo y doloroso -roto por algunas maldiciones que se fueron perdiendo entre murmullos-, ninguno se sintió avasallado por la tristeza; por el contrario, una sensación de orgullo se apoderó de nosotros. Morimos con las botas puestas, dando todo, mostrando lo que somos: un equipo guerrero, corajudo, peleador. Fuimos garra en su máxima expresión. Seguir leyendo...