10 de agosto del 2020 °C
Trinchera crema

La crema se da un respiro

La noticia de la semana se conoció ayer: el plantel y los trabajadores cobraron lo que se les debía hasta abril y la directiva se comprometió con la Sunat en pagar parte de la deuda tributaria de este año. ¿Se salvó Campo Mar? ¿Ya no se rematarán los logos? Aún es prematuro afirmarlo. En principio, el remate sigue programado para la próxima semana. La 'U' necesita mucho más que gestos de buena voluntad. Seguir leyendo...

Un equipo de remate

Hace 11 años, cuando el club fue suspendido por la Fifa, pensé que después de eso no habría nada peor. Qué equivocado estaba. Si la improvisación campea, el liderazgo se diluye y el respeto por los colores de la institución se pierde, siempre es posible hundirse más. A Universitario lo están matando. Y desde adentro. Seguir leyendo...

De paseo por el abismo

La peor noticia no ha sido la derrota ante Cobresol, dolorosa por donde se le mire, sino el anuncio de que la Sunat rematará este miércoles Campo Mar, y no uno de los lotes como quiso hacer un juez la semana pasada, sino los dos. Es decir, este miércoles Universitario puede quedarse sin su principal activo y arma de negociación. Lo inexplicable -y algunos dirían sospechoso- es que la directiva mantiene un desconcertante silencio. Seguir leyendo...

Un cero que suma

Estuvimos tan cerca de ganarlo como de perderlo. A Polo le anularon un gol legítimo, pero la torpeza monumental de Cruzado nos salvó del lamento. Se empató y aunque molesta porque el rival jugó con 10 hombres casi 70 minutos, el empate no fue malo. ¿Motivos? Nunca se había ganado un punto en Ayacucho, la cancha estaba infame y en el equipo no sobraban las ideas. Chemo mandó un once para aguantar. Y así lo hizo. Seguir leyendo...

Para tomarlo con calma

Aunque la goleada sobre Cienciano la disfruté como nunca, prefiero ser cauto. En el Twitter había adelantado que los cusqueños me parecían unos punteros mentirosos porque utilizaban un tipo de juego suicida, con una defensa en línea muy adelantada, que se hacía sumamente endeble porque sus volantes no ejercían mayor presión. El viernes, como muchos de ustedes, fui feliz después de mucho tiempo, pero no hagamos demasiadas olas. Aún falta mucho por caminar. Seguir leyendo...