El nombramiento de Carlos Bazán como gerente deportivo del club trae un poco de aire fresco a un paciente agonizante, pero no alcanza para curarlo. Universitario requiere de una cirugía mayor y si bien el prestigio personal y profesional de Bazán es incuestionable, los problemas que abaten a la crema no se solucionan solo con cambios de rostros. Falta liderazgo, una política institucional clara y dinero. Mucho dinero.
Ex ministro de salud en el segundo belaundismo, Bazán no es nuevo en el ambiente deportivo. Presidió la comisión de menores de la FPF durante la gestión de Nicolás Delfino y a través de su hijo Paco ha estado muy cerca del club. Es un profesional reconocido y, sobre todo, un caballero a carta cabal. Su presencia ayudará a descomprimir las relaciones entre la directiva y los jugadores, tensas por los continuos encontrones con Enrique Sánchez. Pero si la plata no aparece y el manejo del club sigue sin norte, las buenas maneras tendrán plazo fijo y las zancadillas y empellones no tardarán en volver a aparecer.
Mientras tanto, la sangría continúa: Jesús Rabanal debe definir en las próximas horas su pase al fútbol argentino (como detalle tragicómico supe de buena fuente que antes de arreglar su desvinculación, los dirigentes le pidieron que firmara las famosas planillas de pago), el destino de Renzo Revoredo estaría en el exterior, mientras que Mario Soto y Johann Vásquez han pedido la rescisión de sus contratos para poder jugar por algún club lo que resta del torneo. En el caso de Johan Fano, anoche (martes) en “Partido Aparte” declaró que seguirá en el equipo. Un detalle: los jugadores que se van no le dejarán un solo dólar a la ‘U’.
De todos, me duele más la partida de Revoredo, un jugador que alcanzó su madurez futbolística con la crema y cuya polifuncionalidad extrañaremos. Nunca he sido hincha de Rabanal, pero reconozco su empeño y profesionalismo pese a sus notables limitaciones. Vásquez solo tuvo chispazos y Soto careció de continuidad.
Sin Renzo ni ‘Charra’ se desbarata la única línea que había funcionado relativamente bien en lo que va de la temporada. Ya hemos visto que improvisar a Mendoza de marcador es un desperdicio y sabemos que Duarte nunca juega para más allá de seis puntos. ¿Por qué se dejó ir a Mauricio López? ¿Falta de dinero? Más que eso, su partida expresa algo más grave: falta de visión.
Aunque la dirigencia señala lo contrario, lo más probable es que perdamos los puntos ganados ante CNI (entre tres o cuatro jugadores no habrían firmado las planillas) y, al parecer, los que podríamos ganar a la San Martín. ¿Qué creen que sentirá Andy Polo al saber que el golazo que marcó el último sábado seguramente no servirá para nada? ¿Con qué ganas jugarán este fin de semana Rainer, Llontop o el Negro si un triunfo ante los santos puede ser borrado de un porrazo en una oficina de la ADFP?
El desastre sigue a la vuelta de la esquina. Urge resolver el desbarajuste institucional. En el Perú, y sobre todo en la ‘U’, siempre se puede estar peor.

Espero sus comentarios, un abrazo para todos.

ACTUALIZACIÓN (11-08-11 / 6:55 p.m.)
Ayer se concretó la incorporación de Renzo Revoredo a Sporting Cristal. El rumor llevaba semanas en las redacciones, pese a que su empresario lo negó insistentemente. También se habló de su posible venta al exterior, pero tal parece que solo fue un acto de distracción.
Revoredo ha declarado que su partida de la ‘U’ no se debió estríctamente al problema económico que afecta a la institución, pero no quiso precisar los motivos. Hoy también fue la presentación del doctor Carlos Bazán como gerente deportivo y en sus primeras declaraciones dejó en claro cuál será el norte de su gestión: “Queremos recuperar la credibilidad de los jugadores con los dirigentes, yo no practico la cultura del perro muerto, acá hemos venido con honestidad. Vamos a tener mucho contacto con los jugadores. Vamos a atender todas sus necesidades logísticas, no le voy a mentir al plantel de que le vamos a pagar cuando no es así”.