Después de 10 partidos, el principal valor de la era Solano no son los 19 puntos que ha obtenido, sino la puesta en escena de una propuesta que ha sabido explotar lo mejor de un equipo modesto, trabajador y altamente ambicioso. La seguidilla de partidos es tan insana y extenuante que la posibilidad de sufrir un tropezón en cualquier momento es inmensa. Sin embargo, Universitario demuestra que está muy cerca de concretar aquello que persigue desde hace al menos dos temporadas: convertirse, finalmente, en un equipo.

Empatar ante León, en Huánuco, no es fácil. Vencer a la revelación del campeonato -Garcilaso- tampoco. En ambos casos, lo más importante no estuvo en el resultado, sino en la forma cómo se jugó: con autoridad, orden y concentración.
A primera vista, enfrentar a los cusqueños sin Flores, Calcaterra, Galliquio y Rainer parecía un suicidio. Empero, el equipo se plantó bien en la cancha, mostró solvencia defensiva -salvo el gol que nace de una pequeña genialidad, Duarte y Schuller estuvieron enormes-, rapidez para pasar al ataque e inteligencia para hacer daño arriba.
La propuesta de Solano no pasa por tener la bola en la mitad de la cancha, sino por jugarla lo más rápido posible hacia adelante. Privilegia el juego por las puntas y abre las puertas al desequilibrio en los últimos 30 metros. El gol del triunfo de Ximénez nace de una hermosa combinación por derecha en la que participa Olascuaga -jugó su mejor partido del año- y Gonzales resuelve con un balón medido, con tres deditos, en busca de los ingresos del Chino y Ampuero.
A ello se suma el crecimiento de varias individualidades -Cáceda, Schuller, Duarte, Saco-Vértiz- y el manejo inteligente de las cargas físicas en jugadores que estaban llevando el peso de la temporada -Ximénez, Flores-. Hay, por supuesto, ciertas flaquezas que redundan en el rendimiento del equipo (¿por qué Polo aparece a veces muy cerca de Toñito y lejos de XIménez?) que, espero, se irán resolviendo conforme avancen los partidos.
¿Existen razones para empezar a soñar en una copa internacional? Entiendo el entusiasmo por los últimos resultados, pero insisto en mi pensamiento: no perdamos la perspectiva. El objetivo principal sigue siendo zafar del descenso (las diferencias con el penúltimo son mínimas aún); si en el camino es posible tentar algo más importante, bienvenido sea. No olvidemos que resta muchísimo para que culmine el torneo y las posibilidades de conseguir refuerzos de jerarquía para la liguilla son mínimas por razones presupuestales y cupos de extranjeros.

NO JUGAR EN ESPAÑA
He leído ciertos comentarios muy críticos hacia el club por la decisión de no aceptar jugar un amistoso con el Atlético de Madrid. Como señalé en el twitter, la decisión de Solano fue muy inteligente. Hubiese sido absurdo aceptar un viaje tan largo y cansador en pleno campeonato que, por lo demás, habría generado problemas en un fixture ya de por sí demoledor. Además, y perdonen que insista en el concepto, no perdamos la perspectiva: la ‘U’ se está jugando la categoría y no puede permitirse ningún descuido. Finalmente, la posibilidad de ser víctima de una goleada escandalosa era alta. ¿Entonces por qué aceptó Alianza? Pues eso habría que preguntárselo a ellos. Cada quien es dueño y responsable de sus propias decisiones. Cuando el club se fortalezca y los nubarrones hayan pasado, les aseguro que las posibilidades de jugar con el campeón de la Europa League u otro equipo de la misma o mejor categoría volverán. Tengamos paciencia.

Espero sus comentarios. Un abrazo para todos.