Triunfazo. Tan bueno como el obtenido ante Garcilaso. La crema no solo supo pegar en el momento oportuno para vencer a San Martín, sino que lo enredó y aburrió a su gusto. Le entregó el control del balón, pero impuso el ritmo del partido. Sin Flores ni Schuller, con Ximénez y Calcaterra recién sobre el final, la ‘U’ de Ñol mostró jerarquía y algo muy importante: empieza a mirar la tabla de otra manera.

Falta un buen trecho para que el campeonato termine y este entusiasmo que nos embarga bien puede diluirse con un par de tropezones. Sin embargo, insistiré en un concepto: esta crema ilusiona no solo por los resultados, sino por el perfil que empieza a adquirir partido a partido.
No hubo muchas luces, es cierto. Comentaba en el twitter a mediados del primer tiempo que hacía falta una cabeza que insuflara tranquilidad e inteligencia al manejo de la pelota. Con uno menos desde los 15′, San Martín jugaba como si no hubiera diferencias porque supo agruparse en la mitad de la cancha y mover el balón con seguridad.
Pero la ‘U’ fue hábil para controlar a los delanteros santos. Más allá del horror de Corzo sobre el final, el equipo de Cappa casi no generó ocasiones. El granate, en cambio, mejoró con los ingresos de La Rosa, Calcaterra y XIménez. Controló al rival y tuvo un par de ocasiones para firmar la sentencia.
No fue la mejor exhibición de la temporada, pero Universitario se mostró como un conjunto sólido, conocedor de sus debilidades, sin temores, frente a un rival con mucho más oficio sobre el verde y en el banco.
Falta mucho, insisto. Este sábado se viene una gran prueba ante Vallejo. Es la ocasión ideal para llenar el estadio (ver los precios de las entradas aquí) y retribuir con nuestro aliento el esfuerzo que está mostrando el equipo sobre el campo de juego.

Espero sus comentarios. Un abrazo para todos.