El juego de Universitario posee tantas ondulaciones como la montaña rusa de un parque de Disney. Tiene sus altas como el triunfazo ante el Aurich y sus bajones como los últimos empates frente a Cobresol y Boys. ¿En qué momento cogerá a la crema el primer clásico con Ñol Solano en el banco? ¿En pleno ascenso a la cumbre con el vértigo y la adrenalina transformadas en una gigantesca sonrisa o en una de esas caídas pronunciadas e interminables a las que es imposible desligarlas del horror?Mientras veía el partido con los rosados, el twitter reventaba de críticas contra el equipo. Se decía que la ‘U’, con el escaso plantel que tiene, no podía darse el lujo de guardar a sus mejores jugadores; que no había motivo para hacer descansar a Flores y Polo; que ambos tienen 17 años y, por ello, estado físico de sobra para soportar tantos partidos seguidos. Se criticaba a Ñol por la manera cómo plantó al equipo y el desempeño de jugadores como Cáceda, quien estuvo mal colocado en el gol del ‘Huevo’ Ruíz.
Creo que cada quien tenía algo de razón. Desde mi punto de vista, Solano se equivocó por la manera cómo planteó el partido desde la mediacancha para adelante. Mandó a dos volantes por los costados (Calcaterra y Ampuero) y en ofensiva a dos jugadores de similares características (Ximénez y Chirinos). Con Gonzales y Vargas involucrados en tareas defensivas, el ataque crema dependía de lo que pudieran hacer los mediocampistas por las bandas, apoyados por los laterales.
El plan falló por un motivo muy sencillo: la ausencia de un jugador que, desde el centro del campo rival, funcionara como pivot para las triangulaciones con los volantes y los laterales y sirviera de enlace con los delanteros. En otros partidos esa función la cumplió Flores y el mismo Calcaterra. El martes esta ausencia dejó en completa orfandad a los delanteros y generó un hoyo gigantesco que los rosados no demoraron en ocupar. Si Boys terminaba el primer tiempo arriba hubiera sido un acto de justicia.
En el banco estaban Rainer, Flores, Polo y Miguel Torres. Con el ingreso de los tres últimos en la segunda etapa, el juego se equilibró, la crema consiguió el empate y, sobre el final, estuvo a punto de llevarse la victoria. Ayudó a ello también que la pundonorosa, pero mal entrenada formación rosada -por los problemas institucionales que padece- se vino abajo físicamente.
¿Por qué no jugaron los tres desde el principio? La seguidilla de partidos roza lo criminal y el cuerpo técnico optó por dar descanso a algunos jugadores. Y, a no olvidarlo, las condiciones en que se realizó la pretemporada este año fueron paupérrimas, así que la rotación se imponía.
De otro lado, con el clásico en las narices, la decisión de Solano de guardar a lo mejorcito de su pequeñísimo plantel era justificada. Uno de ustedes me comentaba que en la situación en que está el club, y siendo Boys un rival directo, no debió darse tanta importancia al partido del sábado. En el papel tales palabras suenan bien, pero descartan ochenta años de confrontaciones con el rival más encarnizado y lo que representa anímicamente para el club y el hincha.
Hay, pues, ciertas consideraciones que justifican los riesgos asumidos por el cuerpo técnico. Sin embargo, nada de esto nos inhibe de opinar sobre sus errores. Ñol está realizando sus primeras armas como entrenador. Es un recién egresado que sin haber realizado sus prácticas profesionales está al mando de una empresa en quiebra.

PRONÓSTICO RESERVADO
¿Qué debemos esperar del clásico? Quizá un partido parecido al jugado con Cristal, con mucha dinámica y agresividad. ¿Puntos débiles? El equipo se hace muy largo y pierde equilibrio en la contra, lo que deriva en las faltas tontas que se cometen en las inmediaciones del área. Otro factor a tomar en cuenta es el arco: los errores de Cáceda están costando varios goles. Es un arquero novato, lanzado a los leones por los apuros del club. Tiene condiciones -especialmente por alto-, pero está pagando caro su mala colocación.
Alianza llega disminuido por la partida de sus principales figuras y con un jugador en alza (Reyna) que puede aprovechar los errores individuales en la zaga (Galliquio sigue en debe) y las inconsistencias en el arco. ¿Favoritos? Creo que ambos equipos se emparejan por sus aciertos y debilidades. El pronóstico es reservado.

Espero sus comentarios. Un abrazo para todos.