El contraste entre el fútbol del primer mundo y el deporte que se juega por estos lares suele ser chocante, aunque pocas veces lo ha sido tanto como el último miércoles. ¿O no sintieron lo mismo al ver la demoledora, pero hermosa, exhibición del Bayern en el Camp Nou y el maltrato a las buenas prácticas futbolísticas que perpetraron horas después los hombres de Comizzo sobre el césped del Monumental?No voy a desmerecer el planteamiento táctico de Bazalar, ni el desempeño clave de jugadores como Ciurlizza, Mendoza o el Toro Cantoro, pero al frente tuvieron a un equipo desordenado, impreciso, con la cabeza en otro lado.
La ‘U’ volvió a mostrarse como una suma de jugadores de nivel heterogéneo, unida exclusivamente por el color de la camiseta que vestían. Encontrar la llave del arco de Vegas supuso una encarnizada competencia individual que destrozó cualquier intento de amalgamar una idea colectiva. La crema no tuvo ideas ni atrevimiento, pasó gran parte del partido rotando la pelota o dividiéndola, sin generar daño real en el área contraria. Los rosados, en cambio, tuvieron dos ocasiones claras a través de Mendoza que Carvallo barajó con acierto.
El problema de Universitario es simple y lo hemos descrito aquí mil veces: posee un plantel corto, poco versátil, y un técnico que como cualquier novato, en ocasiones acierta y en otras mete la pata hasta el fondo. En contra de lo que piensan algunos barristas, las amenazas y los golpes no tienen ningún efecto mágico. La mediocridad del fútbol merengue es directamente proporcional al nivel de sus integrantes. Esperar algo diferente, así se produzca el cambio de entrenador, es difícil. Quizás puedan variar las cosas levemente. Incluso, quien sabe si, dado el paupérrimo nivel del torneo local, hasta sea posible tentar alguna posición destacada en el pelotón de arriba. Pero los problemas de la ‘U’ son mucho más profundos y los errores cometidos durante la planificación de la actual campaña los han terminado por evidenciar aun más.
¿Cómo podríamos calificar el fútbol que practica este Universitario que tanto nos desespera?
Basta una sola palabra: Mediocridad.
Pura y dura.

Espero sus comentarios, un abrazo para todos.