El juego que habían mostrado ambos equipos en la liguilla no correspondía a lo que indicaba la tabla. Aurich marchaba invicto jugando bien; la ‘U’ era líder holgado, pero su rendimiento no satisfacía ni a la crítica ni a sus parciales. Frente a frente la realidad fue otra. Con inteligencia, Universitario arrasó y dejó sumido en el desconcierto a un cuadro que se suponía más de lo que es. Aunque faltan cuatro partidos, la crema sacó chapa de finalista en Olmos.

Mosquera cometió un error capital: le dio espacios a la ‘U’. Mandó a los suyos al área de Carvallo a costa de descuidar la suya, ofreciendo espacios de 40 metros que Canchita, Guastavino, Miguel Torres, Ruidíaz y hasta Fernández aprovecharon a placer. Sin agresividad en la marca, Comizzo se relamía en el banco.
Esta vez no hubo toquecito intrascendente, sí movimientos con sentido. Cabeza levantada, toque, pase largo y carrerón. Gonzales hizo lo que le exigíamos desde hace mucho: jugar la pelota con rapidez, no a los costados, sino hacia adelante. El pase que le dio a Fernández para el segundo es un acto superlativo, lo mismo el tercero para Ruidíaz. Cuando traslada el balón en exceso, el andar del equipo se ralentiza, aburre. Ayuda que sus compañeros se desmarquen, que se no queden atornillados a sus sitios. El Chapu y la Pulga lo comprendieron y no tuvieron clemencia para facturar.
Atrás, aunque el comportamiento fue positivo, se siguen cometiendo torpezas como el penal de Galliquio. Por suerte, Carvallo estuvo en una tarde inspirada y cuando fallaban John o Duarte, aparecía rápido para el achique o el desvío. La solvencia de Guarderas en el manejo de la pelota ayudó a imprimirle al partido el ritmo que a Universitario le convenía. Sin Rainer ni Toñito al costado, mostró madurez, jerarquía, clase, esa que no se compra ni se consigue a la vuelta de la esquina.
Sería fantástico asegurar el pase a los ‘play off’ este sábado. Un Monumental repleto representaría el justo homenaje de la hinchada de un equipo que con poco está haciendo muchísimo.

Espero sus comentarios, un abrazo para todos.