El corazón sigue acelerado. Solo la fe del hincha, esa que la adversidad fortalece, era el único sostén de un sueño que la razón no concebía. La final, la Libertadores, la estrella 26… ¿Cómo imaginar que este equipo de chiquillos, con un técnico inexperto y casi sin banca podía llegar tan alto? En fútbol a esta ‘U’ no le sobra mucho, pero en tesón, en voluntad, en garra, nadie la iguala.Aunque el entusiasmo amenace con desbordarnos, es momento de mirar el futuro cercano con inteligencia. Mientras en la otra liguilla, todo hace indicar que Cristal, Garcilaso y Alianza se sacarán los ojos hasta la fecha final, la crema puede –y debe- afrontar con tranquilidad las fechas previas al ‘play off’, midiendo sus fuerzas, jugando sin presiones. ¿Que es necesario seguir sumando para decidir la sede donde se cerrará la final? Es un punto importante, mas no crucial.
Universitario es un equipo corto, que se descarrila cuando pierde a alguna de sus figuras principales. El fútbol merengue marca cierta diferencia por su dinámica, lo que pone en permanente riesgo a jugadores de conocidas debilidades físicas (como Rainer y Miguel Torres). Además, existe el riesgo de alguna suspensión que pueda desarmar su columna vertebral.
Resta jugar en Ayacucho, Chimbote y en Lima con San Martín. Los tres de la liguilla impar, en tanto, tendrán que entregar todo hasta el último partido y probablemente llegarán extenuados y con algo más que una magulladura.
En estas circunstancias, entre alcanzar el primer lugar del acumulado y llegar con el equipo completo y, sobre todo, descansado, prefiero lo segundo. Inteligencia, paciencia y tranquilidad. Después habrá tiempo para celebrar.
¿Qué rival conviene?
Cristal, Garcilaso y Alianza son equipos temibles, aunque ganables. Hay diferencias, por supuesto:
Los celestes vienen en una curva ascendente, lo que los torna más complicados. Además, tienen un plantel amplio y con alternativas. ¿Su debilidad? Su defensa.
En el caso de Garcilaso, el desgaste es evidente. No hablo del aspecto físico, sino de la fórmula. Los cusqueños parecen haber llegado a su tope y si aún tienen posibilidades de alcanzar la final es porque no se dan por vencidos. No se reforzaron bien y su libreto se ha hecho demasiado conocido.
En cuanto a Alianza, ha ganado en alternativas, pero su irregularidad le juega malas pasadas. A ello se suma un banco que no ofrece garantías.

Sea quien sea el rival, será muy difícil. Y no hablo de su poderío, sino de una razón -valga la redundancia- más poderosa: no hay un solo equipo en el país, incluyendo la ‘U’, que pueda sentirse superior a los demás. Los cuatro son ganables e irregulares, unos más que otros. ¿Favoritos? Quizá Universitario por la frescura de su juego y el gran momento de Ruidíaz, Canchita, Guastavino y Rainer Torres. Todo esto, a pesar de sus enormes problemas para ser profundo cuando se queda sin espacios y su falta de contundencia, aspecto este último en el que, por ejemplo, Cristal lo supera con creces.

Calma muchachos que falta poco. Ya habrá momento para dar rienda suelta a nuestra alegría. Ahora, lo que necesitamos es inteligencia y tranquilidad.

Espero sus comentarios, un abrazo para todos.