Ser de Universitario

En días como estos en que solemos recordar momentos alegres, plenos de emoción, hagamos un ejercicio al revés: recordemos esos equipos que nos amargaron la tarde, que provocaron que fuéramos buleados sin compasión en el colegio, la universidad o el trabajo. Esos que nos hicieron rabiar de impotencia y, seguramente en más de un caso, dudar de ese juramento de amor que hicimos cuando elegimos que Universitario sea el dueño de nuestro corazón. Seguir leyendo...