Universitario: tiene tanto que no le alcanza

Dos derrotas seguidas, calcadas, igual de dolorosas, de esas que te hacen pedacitos. Y de inmediato vuelven los fantasmas, las maldiciones, las sacadas en cara y los eternos yo no fui. Porque desde la tribuna o la sala de una casa, desde el bar o la oficina, todos somos técnicos, todos sabemos más que quienes salen a la cancha. Y sabemos tanto que a los mismos que idolatramos luego del triunfazo ante Cristal, ya no los queremos ver. Seguir leyendo...