El 5 de marzo de 1995, un Universitario débil, que navegaba en las aguas de la escasez, superó al poderoso Sporting Cristal en el Nacional. Fue el año de la goleada en Matute, pero también del golazo de Martínez que nos dio el subcampeonato. Esta entrega es la primera de muchas otras en las que recordaremos  los partidos que, por alguna razón, se mantienen vivos en la memoria del pueblo crema.

Gran noche crema 

El esperado duelo de la primera fecha se tiñó de crema. Sufriendo, quemando la última gota de sudor, poniendo la pierna fuerte cuando la presión asfixiaba, Universitario consiguió quebrar la racha victoriosa de Sporting Cristal, venciéndolo por 2-1 en su debut en el torneo Descentralizado. Wilfredo Begazo y Germán Carty marcaron los goles del ganador, descontando para los rimenses el brasileño Marco Roberto.

 

Sergio Markarián mostró ser un aplicado estudioso del libreto que usa Juan Carlos Oblitas. No por copiar su misma fórmula, sino por saber cómo explotar las flaquezas del sistema que el rimense utiliza.

Conocedor que por individualidades, su equipo -pese a las caras nuevas que asomaron en Cristal- era inferior, olvidó las sutilezas e hizo primar el cerebro.

En la cancha la “U” fue un equipo de obreros. ¿Su misión?: Hostigar, achicar los espacios, anticipar, en la permanente misión de provocar al rival, hacerlo que se equivoque.

Así, no sólo Rodríguez corría tras toda camiseta celeste que se moviera más allá de la línea central; también molestaba Morán; fastidiaba Martínez; mientras Begazo, fungiendo de falso alero izquierdo, le tapaba la salida a Rivera.

Cristal cayó en el juego y se desconcertó. Perdido Magallanes, sin salida el “Coyote”, Erick Torres se movía en la mitad del campo sin derrotero fijo. Adelante Bica y Marco Roberto eran anulados fácilmente por Domínguez y Dulanto, que no le perdían ni la respiración.

 Y la primera estocada llegó sobre los ocho minutos. Balerio quiso pasarle el balón a Carlos Torres, pero el bajopontino se durmió. Robó pelota Martínez y lanzó un centro cruzado ahí donde a Cristal más le duele: la espalda de sus zagueros. Begazo, que ingresaba libre, se zambulló y puso la pelota adentro: 1-0.

 PALACIOS A LA CANCHA

 Oblitas sintió el impacto y envió a calentar a Roberto Palacios.

En el campo, el trámite del encuentro no variaba. Ramírez sufría cada vez que Morán y Torrealva se desplazaban por su punta. Universitario luchaba, no daba tregua, aprovechando la falta de reacción rimense.

Con la salida de Asteggiano se concretó el ingreso de Palacios y el campeón encontró el orden. El “Chorrillano” fue hasta su campo por el balón y empezó a tocar. Pelota para Rivera, devolución, pase a Marco Roberto y retorno, agrandando los resquicios que empezaron a asomar en la hasta minutos antes indoblegable zaga merengue.

A los 36′ Magallanes se acordó que sabe driblear y escaló por la derecha. Amagó a un defensa y saco un centro-shot envenenado que Yupanqui bloqueó a medias, permitiendo que Marco Roberto marcara el empate.

 BUSCANDO A BICA

Para la segunda etapa, Cristal salió a quitarle la pelota a la “U”. Apretó, ajustó sus líneas, frente a una crema que aguantaba sin pestañear, que aplicaba, sin saltarse una coma, el guion impuesto por Sergio Markarián.

Los cerveceros usaron otra arma: la pelota parada. ¿El fin? Los “bazukazos” de Bica. Una y otra vez, cuando los rimenses caían en las inmediaciones del área de Yupanqui, el brasileño se colocaba tras el balón. Carrerita corta y zapatazo directo, casi siempre, a las cabezas o al estómago de los sacrificados defensores colocados como barrera.

Los cremas usaban todas las armas posibles en defensa, anticipando para salir con la bola dominada o despejándola lo más lejos de su área. Arriba era poco lo que podían hacer porque Carty sólo aportaba entusiasmo frente a la mejor ubicación de José Soto.

Hasta que llegó el desbalance, cuando Balerio, sobre los 12 minutos, cometió el error de su vida. Luego de ganarle una jugada a Begazo, sacó con el pie apurado. Su mala puntería hizo que la pelota impactara en espalda del arequipeño, dejándola mansa, a expensas de Germán Carty. El ex delantero porteño agradeció el regalo y la envió al fondo con disparo de izquierda.

El 2-1 destempló los nervios de la banca celeste. Oblitas mandó a Julinho, cuando ya la desesperación había calado entre sus dirigidos. Los bombardeos menudearon, pero una y otra vez la cabeza de Dulanto o la pierna de Domínguez -gran debut-, se interponían sin desmayo.

Arnao hizo jugar cinco minutos de tiempo adicional, en los que Cristal continuó pugnando dramáticamente siquiera por un empate que antes del encuentro, dirigentes, cuerpo técnico e hinchas nunca soñaron. La “U” se llevó los tres puntos, pero el triunfo es de Sergio Markarián.

CRISTAL                     UNIVERSITARIO

Balerio (4)                Yupanqui (6)

Asteggiano (4)       Muñoz (5)

José Soto (5)         Dulanto (7)

Ramírez (4)            Domínguez (7)

Rivera (5)               Ubillús (5)

Prado (5)               Martínez (6)

E. Torres (4)          Rodríguez (6)

C. Torres (5)         Morán (6)

Magallanes (5)    Torrealva (5)

Marco Roberto (5) Begazo (5)

Bica (5)                     Carty (4)

CAMBIOS

Palacios (5) x Asteggiano     Maldonado (4) x Carty

Julinho (4) x Magallanes

ASISTENCIA: 16,618 espectadores

RECAUDACION: 168,147 soles

(Publicado el 6 de marzo de 1995 en Deporte Total de El Comercio)