En verdad hace tiempo que debí escribir este post. Mi fanatismo por la serie de personajes amarillos está fuera de discusión. Estoy convencido que es lo mejor que se ha hecho en mucho tiempo y lo que han logrado no tiene precedentes. Pero, hoy por hoy, los Simpson ya no son como antes.

Me duele reconocerlo, pero los Simpson ya no son los de antes. Han perdido aquella frecura e irreverencia que los hizo tan exitosos. Después de dos décadas es comprensible, ¿no? Pero aun así creo que se debe poner el dedo en la llaga: Lo que antes era novedoso y sorpresivo hoy se ha vuelto rutinario. ¿Les ha pasado que están viendo un episodio nuevo y ya pueden adivinar el final? Eso no sucedía con los Simpson hasta hace unos años. Hoy, por el contrario, las cosas se han vuelto más predecibles.

Lo que me parece que está sucediendo es que aquel tufillo de crítica y señalamiento -no con el dedo sino con la idea- que hacía a la sociedad estadounidense se ha perdido para pasar a formar parte de ella. Antes podíamos ver en los diálogos e imágenes la crítica y leer entre líneas lo que en verdad se quería decir. Ahora se muestra directamente y se participa de ella. Puede ser otra forma de crítica, pero sin fondo y que solo se queda en la forma.

El problema de los Simpson no es que ya tenga mucho tiempo al aire y se agoten las ideas. El problema, considero, es que se trata de una serie que está respondiendo a nuevas generaciones con estándares, intereses y características distintas a las que crecieron viendo el programa. Hay un cambio de dirección y objetivo. El público nuevo es complacido en detrimento del viejo público. La lealtad cambió y por eso siento que la serie que tanto me entusiasmaba ya no es la misma. Ya no es para mí.

Claro, las risas van y vienen, pero son las ideas las que quedan y los Simpson era una serie animada que encerraba ideas, que las desarrollaba y exponía. Hoy puede que me ría viendo un capítulo de estreno, pero ya no digo “¡qué brillante!”. Los Simpson fueron una institución pop en su momento. Hoy no sé si lo siga siendo. ¿Ustedes qué opinan?