12 de agosto del 2020 °C
TV en Serie

Las mejores navidades (o algunas de mis favoritas)

Siempre me ha llamado la atención la manera en que ciertos temas entran al imaginario televisivo y son tratados de manera distinta, según el espacio en el que caigan. El tema de la mascota recién llegada es diferente en Tres son multitud y en La Pequeña Maravilla, las suegras en Hechizada y en Quién manda a Quién tienen poco que ver entre sí, y Halloween en Histeria Lane no se parece en nada a lo que ocurre en Ugly Betty. Algo similar ocurre con la Navidad solo que de una forma curiosa: el tono suele oscilar entre dos emociones. O se trata de un episodio melancólico o se trata de uno completamente bizarro. A continuación algunos videos de variada especie con algunos de los momentos más memorables de la tele de estas fechas: Seguir leyendo...

Monty Python's Flying Circus Vs Little Britain

Estaba hablando con un amigo que vive en Alemania. -No sé de qué escribir en el blog. Hay tanto material de tantas cosas pero no sé con ánimo de qué me encuentro. -Escribe de Little Britain y di que es fantástica... No... mejor dí que es perfecta! Se refiere a una excelente serie inglesa que ahora se está produciendo en Norteamérica. La verdad la recomiendo mucho, pero no sé si tengo ganas de escribir sobre eso. -No sé si tengo ganas de escribir sobre eso -le respondo. Se me viene a la cabeza la semana pasada. Con unos amigos nos amanecimos viendo The Meaning of Life, una obra maestra del cine cómico, diría que accidental. Dice la leyenda (no sé si es cierta), que habían quedado varios sketchs pendientes de producción y emisión de la serie Monty Python's Flying Circus cuando se negó una nueva temporada a estos genios ingleses. Empeñosos, decidieron juntar todo ese material y preparar un poco más y convertirlo en una película. La cinta resume muy bien el espíritu surrealista, delirante y políticamente incorrecto (aunque no siempre del todo comprensible) de la serie. Como saben los lectores habituales de este blog, ya la comentamos en otra oportunidad, cuando la ubicamos en el puesto 20 del ranking de las mejores series de todos los tiempos. Como chiste repetido huele a podrido, esta vez voy a colocar algunos sketchs que encontré en la web. Al final un par de Little Britain, serie que, evidentemente, se siente más actual, pero que no hubiera existido si no fuera por los Pythons. Y dice... Little Britain *Estimados lectores: Desde enero del 2009, el blog "Tv en serie" lo desarrolla Romina Massa. Este post escrito por el anterior blogger, Javier Masías, seguirá en línea pero sin opción de dejar comentarios. Seguir leyendo...

Penn & Teller's bullshit: la verdad aunque te duela

Son dos tipos: uno grande y gordo con cara de estar muy molesto y otro bastante menudo con pinta de sabelotodo. El primero habla hasta por los codos mientras el segundo parece un mimo porque está siempre callado. Juntos, Penn & Teller, que así se hacen llamar, nos conducen por una serie de razonamientos contraintuitivos sobre asuntos ampliamente reconocidos como verdades incuestionables, solo que poniendo en evidencia que se tratan de pura bullshit, un cuento chino, para decirlo en castellano. Dicho en tres palabras lo que el programa pretende es desenmascarar farsantes... Seguir leyendo...

Una serie que parece buena (pero no lo es tanto)

Lo bueno de tener cable es que la televisión de cada día, digamos, la recién estrenada en su lugar de origen, es transmitida casi de inmediato a nuestras pantallas. Es el caso de The Mentalist un policial de CBS bastante ortodoxo que se estrenó en setiembre de este año en Estados Unidos. Digo ortodoxo porque se trata otra vez de un policia (Simon Baker, que está muy bien) que busca la captura del asesino en serie que acabó con su esposa y su hija, y porque la serie nos introduce en los vericuetos de un razonamiento lógico privilegiado, presuntamente riguroso, muy al estilo de Sherlock Holmes, Monk y Doctor House con las cotas de ambiguedad que suelen humanizar a los personajes cuando se quiere que sean máquinas de pensar. Efectivamente, si en el caso de Sherlock se trataba de un "científico" adicto al opio, algo que en House se llevó al límite con su adicción a las pastillas y que en Monk es reemplazado por un exceso de manías, aquí el elemento perturbador (y humanizador) es una supuesta cualidad sobrenatural... al inicio de la serie el detective que nos ocupa ha sido famoso por sus dotes de mentalista y psiquico, asunto que por un lado restringe su credibilidad ante sus superiores y que por otro le da ciertas licencias para saltarse protocolos de investigación y atentar (y en esto se acerca más a House que a Sherlock) contra el método científico. Como fuera, él mismo admite que no se trata de ninguna lectura mentalista sino de pura evidencia y razonamiento deductivo. Pero el problema no es ese. Como puede constatarse si bien el planteamiento resulta muy interesante su ejecución es bastante torpe, algo así como un aprendiz en una partida de póker y cuando se ponen las cartas sobre la mesa empiezan las decepciones. Lo que los directores de la serie quieren plantear como una lógica implacable que se acerca en su presentación a la adivinación, no es más que una suma se especulaciones, interpretaciones muy abiertas y presunciones en capítulos no muy rigurosamente planteados, lo cual desvirtuaa cualquier dualidad entre lógica y poder mental. Así vistas las cosas la serie no se ocupa de atrapar al culpable con la fuerza de la lógica pura y dura sino de los caprichos más o menos aleatorios de unos guionistas no muy constantes en su calidad... por eso la serie parece buena, pero no lo es; por eso tiene momentos inspirados que se diluyen en arbitrariedades y por eso es que, se apela al público a una identificación fácil otra vez un asesino en serie del que hay que vengarse). Un dato curioso: todos los episodios llevan en el título la palabra "red" (rojo), precisamente porque el asesino en cuestión es conocido como "John Red". *Estimados lectores: Desde enero del 2009, el blog "Tv en serie" lo desarrolla Romina Massa. Este post escrito por el anterior blogger, Javier Masías, seguirá en línea pero sin opción de dejar comentarios. Seguir leyendo...

90210, sin Beverly Hills: un placer culposo

El remake de Beverly Hills 90210 (o más bien el spin off), ha querido llamarse simplemente 90210, con certeza para distanciarse de la serie original, a la que poco o nada se parece: todavía se trata de los esfuerzos de una familia “provinciana” con el foco puesto sobre sus adolescentes, que se muda e intenta adaptarse a la vida de Beverly Hills, solo que en lugar de ser Brenda y Brandon son Annie y Dixon los protagonistas, en lugar de venir de Minesota vienen de Kansas y en lugar de tener una apacible vida relajada se ven envueltos, desde el primer episodio, en escenitas que más tienen que ver con ingredientes de otras series de estirpe elitista más contemporáneas, como la maliciosa Gossip Girl y la esperpéntica The OC. Así vistas las cosas, el Beverly Hills que nos presentan en esta escuela secundaria tiene más que ver con Melrose Place que con los ingénuos asuntos adolescentes a los que nos tenía acostumbrada la serie original o por lo menos el comienzo de la misma. Seguir leyendo...