14 de agosto del 2020 °C
Universo cómic

Lo que nos dejó el 2009

Ahora que se acabó el 2009 no me queda más que decir que fue un año complicado. Se dieron casos importantes pero que más que nada remecieron al mundo del cómic y que han abierto el camino para que se den historias bastante interesantes en el 2010. Aquí un top five de los hechos que a mí me llamaron más la atención: Seguir leyendo...

El mercenario que mató a Papá Noel

Nunca he sido muy hincha de la Navidad. Siempre me ha estresado el despliegue de sentimientos que traen consigo las fiestas de fin de año. A veces creo que hay demasiada alegría o melancolía por estos días y suelo rehusarme a que me impongan ese estado de ánimo. Por eso siempre me han despertado simpatía personajes como Scrooge o el Grinch, que pretenden vivir estos días como si fueran cualquier otro. Sin embargo, este año, más que pensar en ellos, me acordé de Lobo. Seguir leyendo...

Spidey, el amigo adolescente

El gran mérito de Stan Lee, que lo ubica dentro de los grandes del cómic, es el de crear personajes pop. Me explico. Alguna vez mi amigo Julio ha recalcado la capacidad que tienen algunos músicos de lograr que una persona al escuchar una canción se sienta identificado con la letra o la melodía y que llegue incluso a decir: “esa es mi canción”. Bueno, Stan Lee ha logrado eso con sus superhéroes, la gente llega a afirmar sin aspavientos: “ese superhéroe soy yo”. Esa es quizás la razón del éxito de Hulk, los X-Men o Ironman. Pero, sin lugar a dudas la más pop de sus creaciones es el increíble Hombre Araña. Seguir leyendo...

El anarquista romántico

Alan Moore afirma que es un mago y yo le creo. Pero no es por su pinta de Merlín moderno ni por los trucos que dice hacer. Es la calidad de las obras de este anarquista la que hace pensar que ha hecho un conjuro mágico o firmado un pacto con el diablo. Aunque en realidad el único trato que ha hecho el británico es con los lectores que saben que cada creación de Moore que llegue a sus manos será de una extraordinaria calidad. Crédito: Loz Flowers Seguir leyendo...

Dago, el esclavo

Corrían los primeros meses del 99 y como era nuestra costumbre, mi pata 'Chubi' y yo realizábamos el periplo desde su casa hasta la universidad. Digo periplo porque en verdad lo sentíamos como tal; eran varias cuadras de distancia, bajo un calor sofocante y en un momento en que los dos estábamos con el ánimo del adolescente desenamorado. No recuerdo si fue a él o a mí al que se le ocurrió la genial frase. “Este es el desierto de Dago”, dijo alguno de nosotros y los dos estallamos en risa. Seguir leyendo...