Hace algunas semanas en una de las tiendas del envejecido Centro Comercial Arenales vi un par de calcomanías que me hicieron recordar la gran rivalidad que existe entre las dos compañías más grandes y famosas de cómics. Las dos eran practicamente iguales; la única diferencia radicaba en el color y una palabra clave. En azul se podía leer “I’m a DC guy” (“Soy un chico DC”) y en rojo su contraparte “I’m a Marvel guy” (“Soy un chico Marvel”). Recuerdo que no compré ninguna, a pesar de que estuve tentado y me fui con una pregunta ¿Soy un DC o un Marvel guy?


Imagen: DC ComicsRecuerdo que estaba acabando el colegio cuando me enteré del enfrentamiento que iban a llevar a cabo los superhéroes de la DC contra los de la Marvel. En un trama bastante interesante los universos de las dos compañías se fusionaban permitiendo que los íconos de las compañías compartieran escena. Dicho cómic llamado Versus dejó escenas para la posteridad como Peter Parker y Clark Kent saliendo de comisión juntos o Wolverine y Gambito robando el batimóvil, y se definió con una gran pelea entre los personajes de los bandos rivales.

Las reseñas del cómic promocionaban cinco enfrentamientos que definirían a la mejor compañía y que realmente prometían. Superman contra Hulk, Batman contra el Capitán América, la Mujer Maravilla contra Tormenta, Wolverine contra Lobo y el Hombre Araña contra Superboy eran las peleas que yo me moría por ver. Sin embargo, esos no eran los únicos combates que tenía el cómic. Había muchos más, pero eran los únicos en donde los lectores tenían, gracias a sus votos, la potestad de decidir el ganador. Y al final el público votó por un final que no compartí. (Si no has leído el cómic y quieres enterarte por ti mismo no sigas leyendo)

Los votantes decidieron que Batman derrote al Capitán América, que Superman noquee a Hulk, que Spiderman le gane la batalla verbal y física a Superboy, que Wolverine sea más fiero que Lobo y que Tormenta fulmine de un rayo a la Mujer Maravilla. Yo hubiese votado diferente en el último enfrentamiento nombrado y por eso no estuve conforme con el resultado final. Pero, la verdad creo que hubo otras razones que me hicieron fruncir el ceño.

Lo cierto es que, siendo sincero, soy un DC guy. Como lo he contado antes fueron los recordados “chistes” de la editorial Novaro los que me volvieron un apasionado de la lectura y relataban las historias de los superhéroes de la DC. Gracias a ellos no solo me volví fan de Batman, Linterna Verde, Flecha Verde, Flash o Superman, sino de otros mucho más caletas como Maxisol (Mr. Miracle), los Nuevos Dioses (The New Gods) o los Hombres de Metal (Metal Men). Me encariñé con todos ellos y no con los de la compañía rival, la Marvel.

Luego a pesar de que los superhéroes de la Marvel irrumpieron en mi vida durante mi adolescencia a través a dibujos animados, series o con las famosas Pepsi Cards, no pudieron romper el efecto provocado por los famosos chistes. Por eso hasta ahora siempre tendré una mayor preferencia por un cómic de Batman que por uno de Spiderman o prefiero leer la Crisis en Tierras Infinitas que la Civil War. Ojo, me gusta Marvel pero, lo admito, soy un DC guy.

Pregunta de la semana
¿Y tú, eres un DC o Marvel guy?