Ya lo he dicho anteriormente: para mí Alan Moore es un verdadero mago del cómic. Tiene la habilidad de transformar lo que toca en oro y esa capacidad ha sido reconocida por las grandes compañías de cómics. Y un genio de ese nivel tiene todo el derecho de crear su propia línea editorial. Así es como en 1999 nace America’s Best Comic, una empresa fundada por Moore bajo el patrocinio de la entonces compañía independiente Wildstorm (hoy es propiedad de la DC) y en donde podía publicar lo que él quisiera. Y entre las joyas que sacó está la serie “Tomorrow Stories”.

Hace unas semanas tuve la suerte de encontrarme con los dos volúmenes recopilatorios en una librería local. No le había dado mucha bola anteriormente pero la posibilidad de tenerlos al alcance de la mano hizo que me comprara el primer volumen y a los dos días me compré el segundo.
“Tomorrow Stories” es un homenaje a los pulp magazines o Pulp Fiction, unos cómics de las primeras décadas del siglo XX que reunían pequeñas historias de diferentes personajes que no se conectaban entre sí. Un ejemplo latinoamericano son las revistas de la editorial Columba que reunían en un solo número las aventuras de Dago, Nippur de Lagash, Martin Hel o Savarese. Otra referencia es que en ellos se inspiró Quentin Tarantino para la creación de su gran película.
Es así que Moore junto a una serie de dibujantes (Melinda Gebbie, Jim Baikie, Rick Veitch, Kevin Nowlan y Hillary Barta) creó cinco personajes (Cobweb, The First American, Greyshirt, Jack B. Quick y Splash Brannigan) que iban a llenar de aventuras su nueva colección. Y todas estas creaciones son tan entrañables y pintorescas como su afamado progenitor.
Jack B. Quick es una combinación de Daniel el Travieso con Albert Einstein. Este pequeño genio tiene la habilidad de hacernos morir de risa con cada uno de los experimentos que realiza en el pueblo rural de Queerwater Creek, Kansas. Vacas, extraterrestes y hasta la pubertad han sido víctimas de su genialidad. En un momento fue reemplazado por Splash Brannigan y sí que se hizo extrañar.
Greyshirt le da la nota de noir a las páginas de “Tomorrow Stories”. Con facilidad podría haber sido parte del universo de Sin City pero como Moore fue el que lo creó tiene el color y el título personal que Frank Miller no le hubiese dado. No es el único vigilante de Indigo city y es más una parodia que otra una realidad, pero tiene la personalidad necesaria para protagonizar buenas historias.
Si usted quiere reír lea The First American. Este Homero Simpson con disfraz tiene los enemigos y los amigos más disparatados del mundo del cómic. Siempre acompañado de U.S. Angel puede viajar por el tiempo, cambiar papeles con su pareja, tener infructuosos matrimonios pero todo sin perder la sonrisa y sacándolas a nosotros.
La seducción está a cargo de Cobweb. Esta detective es capaz de seducir a los más rudos de Indigo City como el mismo Greyshirt pero sin esconder su relación lesbiana con su ayudante Clarice. Sus aventuras son las más surrealistas de todo el cómic, y es que Laurel Lakeland no puede ser más que una imagen de sueño. Es imposible tenerla en nuestros brazos, solo podemos aspirar a caer en su telaraña.
Splash Brannigan es la última de las creaciones de Moore pero no por eso la más interesante. Este superhéroe y entintador de cómic es una sátira total del mundo del cómic. Tras ser rescatado de su prisión en un recipiente de tinta, Brannigan se dedica a ayudar en su carrera a la dibujante Daissy Screensaver y de paso evitar que Kaput cómics cierre. Y todo eso sin salpicarnos ni un poco de la tinta que le da vida.
Como vemos Moore también se da tiempo para el humor, para un humor inteligente que le valió ganar cuatro Eisner Award entre el 2000 el 2001. Y es que a este mago siempre tiene un truco debajo de la manga.