Mi amigo Julio es un convencido de que no hay música ni buena ni mala y que todo es cuestión de gustos. Él afirma que si una canción es capaz de mover los sentimientos de otras personas termina siendo un poco pedante señalar que está mal hecha. De la misma manera se podría hacer la relación con otros artes y de hecho dentro de ellas está el cómic. Personalmente creo que es muy difícil señalar qué historia gráfica es mejor o peor que otra así que simplemente en este post hablaré sobre la historia de la DC que a mi más me gusta: la imprescindible Identity Crisis.

Entre los comentarios que uno puede encontrar en la contratapa de la historia del escritor de thrillers Brad Metzler existe uno que me parece el más preciso: “Si usted no ha leído un cómic de superhéroes desde su niñez empiece con este”. Considero que esa calificación es perfecta porque yo pasé por esa experiencia. Como ya he contado antes durante mi niñez tuve una fascinación por los superhéroes, especialmente de los de la DC, pero un tiempo los dejé de lado por otras aficiones y lecturas. Eventualmente buscaba enterarme de novedades y evoluciones pero sin ningún tipo de disciplina hasta que mi amigo Oliver me pasó el Identity Crisis.

Leer ese cómic fue como reencontrarme con viejos amigos de infancia totalmente maduros y cambiados. El cariño seguía siendo el mismo pero el intercambio de experiencias era mucho más rico que en la niñez. Con esa historia acabé de convencerme de que los cómics de superhéroes de la DC podían alcanzar niveles de literatura del supuesto ‘primer nivel’.

¿De qué trata Identity Crisis? De fragilidad, de lazos familiares, de amistad, de amor. Sentimientos que siempre emergen en la historias de “buenos” y “malos” pero que son retratados por Metzler con seriedad e inteligencia. El autor transportó a los héroes de mi niñez a un thriller de paranoia en donde son humanizados al grado máximo y en donde la línea entre el bien y el mal está bastante despintada.
¿Y cómo puedes volver vulnerable a un superhéroe? Atacando a lo que más quiere: a su familia. Es así que veremos como el Hombre Elástico, Atom y Robin son presas de tragedias en su círculo íntimo que provocarán que el resto de la comunidad superheroíca pierda el control. Pero estos hechos solo serán el comienzo de una serie de revelaciones que dejarán boquiabiertos a los lectores acostumbrados a historias para niños.

Además, otro de los grandes aciertos del autor es saber poner en primer plano a personajes secundarios del Universo DC pero a todas luces mucho más vulnerables que los poderosos Superman, Batman o Wonder Woman. Para el lector promedio termina siendo más fácil identificarse con el Hombre Elástico, Atom, Flecha Verde o un joven Robin, figuras que terminan siendo tan o más vulnerables que cualquiera.
Es por eso que recomiendo a cualquier lector, no solo al de cómics a devorar esta historia de las canteras de la DC. Les aseguro que les cambiará su visión sobre las historietas de superhéroes. Y hasta quizás los ayude a salir de una crisis.

pregunta de la semana: ¿Cuál es tu historia favorita de la DC?

p.d. !Gracias Oliver!

Trivia: Mañana sale la pregunta que te puede hacer ganar la figura del Capitán Marvel