He esperado el final de la primera temporada de la serie de televisión que se basa en “The Walking Dead”, un cómic que realmente me fascina. Creo que la obra escrita por Robert Kirkman es de lo mejor que le ha pasado al mundo de la historieta en los últimos años, y por eso quería ver su impacto en la pantalla chica. Esta será la primera de tres entregas relacionadas con este aterrador título.

A mí nunca me han atraído los cómics de zombies ni el género en general, así que me demoré en darle bola a “The Walking Dead”. Primero Juanfer me la vendió como “la mejor historia de zombies que había leído”. Pero no le hice caso. Luego me la recomendó Adolfo y yo nada. Por curiosidad leí el primer número que me gustó pero no me enganchó. Por suerte, Adolfo me prestó el primer arco argumental y hasta ahora se lo agradezco.

La historia de este grupo de sobrevivientes de una catástrofe, que nadie sabe cómo empezó y en la cual los muertos empiezan a despertar en búsqueda de alimento, es una delicia para el que disfruta analizar el alma humana. Porque creo que la gran virtud de Kirkman es la de transformar a los zombies en un ambiente que mantiene en constante pánico al protagonista Rick Grimes y sus compañeros .

No es gratuito que el guionista de cómics estadounidense utilice el blanco y negro en la historieta de la editorial Image. El despertar de Rick tras un balazo que lo dejó en coma es el inicio de una pesadilla que lo único que puede hacer es ponerse cada vez peor. Es tras ese sobrecogedor comienzo que empieza el drama de sobrevivencia que tiene tintes de terror y de aventura.

¿Por qué esta obra ha sido tan exitosa en EE.UU. y aplaudida por la crítica europea? Creo que uno de sus grandes méritos es el recoger el ambiente de paranoia vivido en Estados Unidos tras los ataques del 11 de setiembre. Está claro que tras los atentados de Al Qaeda el gobierno y la sociedad norteamericana ingresaron a una guerra contra el terror en la cual consideraban que el enemigo podía salir de cualquier lugar y en cualquier momento. Una situación que llegó a su límite con la invasión a Iraq en el 2003. Y este hecho provocó que se traspasara la línea de lo ético y lo moral y que se usara como argumento que se vive en un mundo que amerita reglas distintas. Este, pues, fue es el gran tema del cómic que !oh casualidad” nace en el 2003.

Y es que los zombies pueden representar a los atacantes suicidas que son capaces de causar el máximo dolor posible. Destruyen familias, mutilan cuerpos o sepultan consciencias. En este nuevo escenario solo queda huir y buscar un lugar seguro. Ah, queda otra opción: dudar. Dudar del que está al costado, del que puede ser un enemigo o un futuro zombi. También queda esperar, esperar la muerte… porque como dice Rick: !Nosotros somos lo muertos vivos!

Pregunta de la semana: ¿Qué te parece The Walking Dead?

p.d. La próxima semana le toca a Shane, un secundario de lujo