No desearás a la mujer del prójimo”, dice el noveno mandamiento. Ese precepto, que ha marcado la línea de conducta de buena parte de los miembros de la cultura occidental, es uno de los primeros en ser violado en el mundo con nuevas reglas de “The Walking Dead“. Y el primer pecador es el líder original de los sobrevivientes del apocalipsis zombie, el atormentado policía Shane Walsh.

Si no ha leído nada sobre la historia le recomendamos no seguir ya que se contará parte del argumento

“Como comentamos en el post anterior, el cómic creado por Robert Kirkman en el 2003 plantea cuestionamientos éticos interesantes. En un contexto donde la sobrevivencia es el objetivo máximo es necesario modificar las reglas para no caer en manos de los zombies o de un humano capaz de cualquier cosa con tal de mantenerse con vida. Es en este peligroso mundo donde las líneas de lo que consideramos bueno o malo son traspasadas con mucha facilidad. Y en medio de esa tonalidad gris está Shane.

¿Quién es este personaje y por qué lo elegimos para este post? Es un policía del pueblo de Cynthiana, en Kentucky, que observa cómo su mejor amigo (el protagonista de la historia, Rick Grimes) queda en coma tras ser herido de bala. Tras el apocalipsis zombie Shane decide salvar a la esposa de su amigo (Lori) y al hijo de la pareja (Carl) y los lleva a Atlanta. Pensando que Rick ha muerto decide cumplir el papel de protector de la familia de su ex compañero, pero acaba involucrándose sentimentalmente con la falsa viuda.

Tras conocer esa historia sería fácil decir que Shane es el peor de los traidores. Ni siquiera espera que su amigo huela a muerto para tomar su lugar y hacer realidad los deseos que durante mucho tiempo ha guardado por Lori. Sin embargo, creo que en realidad es el primero en darse cuenta del nuevo mundo que se está abriendo y no desaprovecha la oportunidad.

Shane lo que ve es que ante el holocausto solo queda recurrir a lo que uno tenga más a la mano para poder mantenerse ecuánime. Si uno cree en la vida en sociedad es necesario tener una familia y una compañera. El policía ve en Lori y Carl a las personas capaces de darle la familia que le fue ajena incluso en el mundo preapocalíptico. Su pecado es, pues, haber deseado a la mujer del prójimo, pero como veremos después a lo largo de la historia, será quizás la falta más baja que tendrán que cometer los sobrevivientes del holocausto zombie para seguir con vida.

Pero el pecado de Shane sí será castigado. Tras el regreso de Rick a la acción, su falta lo condenará a transformarse en un ‘muerto en vida’ incluso antes de fallecer. Veremos cómo el policía pierde a la familia que había construido y el liderazgo que había forjado. Rick, la víctima de la traición, termina, sin querer, siendo el verdugo que dará pie a las acciones que causarán el fallecimiento de su mejor amigo.
Pero la riqueza del personaje del personaje de Shane lo llevará a ser el fantasma más peligroso de la historia. Teniendo un brevísimo tiempo como zombie, atormentara a Rick y a Lori solo con su recuerdo. Sembrará la duda y creará tensión y quizás por eso es el secundario más importante de buena parte de la historia y el protagonista de este post.

Pregunta de la semana: ¿Qué opinas del personaje de Shane?