Hulk ha sido un personaje que siempre me ha causado muchos cuestionamientos. Una de las preguntas que más me hecho al pensar en él es la siguiente: ¿Cómo un monstruo verde que nace de uno de los peores sentimientos que puede tener una persona es considerado uno de los superhéroes más queridos y respetados del mundo del cómic? A continuación intentaré responderme esa interrogante.

El genial Stan Lee, responsable de la creación del monstruo verde en 1962, afirmó tras presentar su creación que una de sus fuentes de inspiración fue el “Frankenstein” de Boris Karloff. “Para mi ese monstruo interpretado por Boris Karloff no era el malo. Era un tipo bueno. Él no quería herir a nadie”. De esa manera presentaba al personaje que chicos y grandes amarían y seguirían durante décadas. Y con el que sospecho más de uno se identifica.

No es posible pensar en Hulk si dejar de hablar de su alter ego: Bruce Banner. Como muchos de los superhéroes creados por Stan Lee en la compañía Marvel, el científico era un hombre tímido, débil de físico y lleno de traumas (algunos guionistas llegaron a armas series en las cuales se indicaba que sufrío abuso sexual de niño). Sería un accidente con rayos-gamma el que lo llevaría a transformarse en el Increíble Hulk, (originalmente con la llegada de la noche y luego por accesos de ira). Banner es pues un hombre común y silvestre cuyo único pecado era ser presa de un sentimiento que no podía controlar y con el que es fácil identificarse.

Como lo ha señalado Lee al describir al personaje. Hulk al igual que Frankenstein lo único que quiere es que lo dejen tranquilo. Y seguramente más de uno de los seguidores del “Increíble” busca esa evasión. Algunos desearán que salga un monstruo para que los defienda del acoso y otros verán en el hombre verde a sus yos alterados. ¿Pero a alguién realmente puede querer ser equiparado con un hombre irracional e infantil? Creo que sí y no.

A pesar de que uno se puede quedar con la idea de que Hulk siempre ha sido un monstruo verde infantil y agresivo a lo largo de los años la personalidad del Increíble ha variado con los años. No solo hemos visto al clásico Hulk verde, que es el más grande y el más irracional, sino a uno gris que, a instancias de perder fuerza tiene la capacidad de pensar un poco más y de ser manipulador. También se dio una etapa en la cual Banner logra controlar totalmente a Hulk y tener su fuerza sin perder su inteligencia, en otras palabras un Hulk ideal (que fue el que se enfrentó con Superman en el evento Versus). Los fanáticos siempre han preferido a un Hulk más cercano al ideal que al verde ya que consideran a este último muy infantil.

En conclusión Hulk es un superhéroe querido porque es capaz de sacar lo malo de nosotros pero para mostrar nuestras virtudes. Esa ira, salvajismo e infantilismo sale en nombre de buscar la tranquilidad, la paz y la independencia. Si bien sus métodos violentos pueden ser cuestionados a lo que se aspira es a que esa ira pueda ser controlada y utilizada para buenas acciones. Hulk no solo destruye sino que defiende e incluso arregla.

pregunta de la semana: ¿cuál es tu Hulk favorito?