Tras años de idas y venidas, la semana pasada por fin se anunció a la que será la sucesora de Lynda Carter en la misión de encarnar a Wonder Woman. La no tan conocida actriz estadounidense Adrianne Palicky será la protagonista del piloto que busca volver a colocar a la superheroína en la pantalla chica. Y Palicky no solo tendrá la responsabilidad de interpretar a la mujer más importante del Universo DC sino de hacer olvidar a Carter, una actriz que parecía nacida para interpretar a la princesa Diana. Tras dos intentos fallidos de darle una serie de televisión a Wonder Woman, “Who’s afraid of Diana Prince?” (1967) y “Wonder Woman” (1974), apareció en 1975 “The New Original Wonder Woman” con Lynda Carter a la cabeza, una serie que tuvo tres temporadas en dos canales de televisión (ABC y NBC) y que llevó a la ex reina de belleza a la fama mundial.

Una de las razones del éxito que tuvo la serie fue el respeto a los elementos del cómic. Wonder Woman tenía superpoderes, provenía de la Isla Paraíso, luchaba contra los Nazis, contaba con un alter ego llamado Diana Prince y tenía como amor platónico al oficial Steve Trevor. Con esos pequeños detalles logró la atención de los seguidores del cómic y llamó la atención de aquellos que no conocían al personaje. Incluso situaciones creadas en la serie fueron agregadas a la historieta, como la transformación realizada dando vueltas sobre su eje.

Pero la verdadera razón de fuerza que motivó el éxito de la serie fue, sin lugar a dudas, Lynda Carter. Tanto en su faceta de Diana Prince como en la de Wonder Woman, parecía hecha para el personaje, casi como si la hubiesen trasladado del cómic a la pantalla. Tenía admiradores de ambos sexos. Los hombres la deseaban y las mujeres la admiraban. Mejor imposible.
Hay que reconocerlo, hoy en día al ver la serie es difícil considerarla un buen producto. Si bien empezó siguiendo lo establecido por el cómic, con el avance de los episodios y temporadas las historias se tornaron repetitivas: la mayoría eran enfrentamientos con extraterrestres o nazis. Nunca tuvo una enemiga que le hiciera competencia ni se logró la introducción de otros personajes de la DC que hubiesen podido darle mayor color a la historia (solo se incluyó en algunos episodios a Wonder Girl que no aportó mucho).

Sin embargo, a pesar de sus limitaciones, la serie y Lynda Carter pasaron a la historia y quizás por eso haya sido tan difícil encontrar un reemplazo para ella. Hasta el momento la suerte de la nueva serie es un misterio. Más allá de saber que la protagonista será Palicky, no se sabe más sobre la historia ni los personajes que participarán. Lo bueno es que el proyecto está en las manos de David E. Kelley, el creador de Ally McBeal, quien debería darle un buen producto a un personaje que se lo merece. Esperemos que así sea.

pregunta de la semana: ¿Qué esperas de la nueva serie de Wonder Woman?