Parecía broma pero era cierto. El 12 de agosto de este año, el día en que Francisco Solano López falleció, empezó a nevar en Buenos Aires. Más de cincuenta años atrás había creado junto a Héctor Germán Oesterheld uno de los cómics más importantes de Latinoamérica: “El Eternauta”. Una historia que empezaba justamente con la caída de lo que parecían ser copos de nieve.


Décadas antes de que aparecieran cómics como “The Walking Dead” o serìes como “Falling Skies” en EE.UU., en Argentina la dupla Oesterhled (guiones) y Solano López (ilustraciones) nos traían una historia que combinaba el concepto de un grupo de personas que se enfrentan a un evento que los obliga a renunciar a ciertos criterios morales para poder sobrevivir.
A pesar de que la historia tiene un narrador (Juan Salvo ‘El Eternauta’) que cumple a la vez el rol de protagonista, una de los aspectos más notables del cómic es que privilegia el trabajo en equipo más que el tributo al héroe individual.

Veremos como tras el inicio de la invasión de la que será objeto Buenos Aires, de la cual la nevada mortal es consecuencia; Salvo se organizará con sus amigos, Favalli y Lucas Herbert, y su familia, su esposa Elena y su hija Martita, para hacerle frente a la adversidad. Luego a medida que avanza la historia el apoyo de otros personajes, Pablo, Alberto Franco, Heriberto Mosca, será determinante en la resistencia al enemigo externo. Todos desempeñarán un papel importante y colaborarán en la supervivencia.
Otra de las grandes virtudes de la historieta es la forma en que es narrada. “El Eternauta” fue publicado por entregas en la revista Hora Cero Semanal desde 1957 hasta 1959. Cada una de las entregas terminaba manteniendo el suspenso en la historia evitando que la historia se agote y conservando el interès del espectador.

Pero un tercer hecho a resaltar es la capacidad que tiene la historia de ser vinculada con los hechos históricos que ocurrían en las sociedades latinoamericanas de entonces. Los análisis que se han hecho de la historieta han logrado relacionarla con los procesos de dictadura que vivió Argentina durante el siglo XX. Situaciones en donde el miedo y el abuso de poder era comparable con el estado de tensión que vivía El Eternauta y sus compañeros de aventuras.

Como resultado de esta extraordinaria obra vinieron varias secuelas que culminaron con la desaparición, realizada por la dictadura argentina, de Oesterheld. Sin embargo, hasta el día de hoy tanto el guionista como Solano López son recordados. Y por esa razón quizás Solano López se fue con nevada. Como si la naturaleza anunciara su partida.

pregunta de la semana: ¿Has leído “El Eternauta?¿Qué te parece la historia?