Adaptar un cómic a la pantalla no es tarea fácil. Primero porque el lector de historietas es uno de los más exigentes del medio cultural y segundo porque los realizadores tienen la obligación de resumir décadas de publicaciones en una historia de aproximadamente dos horas. Muchas cintas han fallado y entre ellas ubicaría a la trilogía de Spiderman de San Raimi. Pensaba que iba a pasar lo mismo con “The Amazing Spiderman” pero resulta que estaba totalmente equivocado.

. Esta semana después de ver la nueva película del Hombre Araña tuve una sensación totalmente distinta a la que experimenté después de ver cada una de las cintas que tuvieron a Tobey Maguire como Parker y a Kirsten Dunst como Mary Jane. Recuerdo que la calidad bajaba a medida de que avanzaba la trilogía. Si bien la primera entrega fue cumplidora, la segunda fue regular y la última un total fiasco. De a pocos el personaje se fue alejando de su naturaleza y no en beneficio de los formatos de la pantalla grande. Peter Parker-Spiderman era más un adulto bocalicón que un adolescente conflictuado. Y justo el gran mérito de esta nueva entrega es centrarse en los orígenes y naturaleza del superhéroe claro que adaptándolo a los tiempos actuales.

Desde hace algunos años perdí el interés en el arácnido. Sentí que sus historias juveniles ya no me causaban tanta gracia, así que dejé de leerlas. Luego las cintas de Raimi me quitaron todas las ganas de reencontrarme con el amigable vecino. Ya sea en las historietas o en las cintas, Peter Parker me parecía un personaje sin mucho que decir a los adultos. No obstante esta última cinta me ha demostrado todo lo contrario.Los realizadores de “The Amazing Spiderman” parecen hacerle eco al principio de “mi falla es lo que me define” y se preocupan en centrar la cinta en el defecto central del superhéroe: su espíritu adolescente. Es así que a diferencia de la trilogía anterior, la película no pasa a las patadas la etapa escolar de Parker sino que se ubica en ella. Este hecho le da atributos a la cinta que no tenían las de Raimi ya que nos ayuda a conectarnos con el drama del personaje y entender todo su mundo juvenil.

Parker es un joven que como muchos empieza a crecer y a encontrarse con poderes que no tenía antes. Vive en una constante lucha entre obedecer a las personas que lo criaron y satisfacer sus impulsos de independencia. Además es la etapa en que tiene los sentimientos a flor de piel y es capaz de entregarlo todo por las causas que ama. Ese hombre araña que se columpia de un lado representa perfectamente el vaivén que vive este conflictuado adolescente.
Y es estos puntos donde el casting ayuda mucho al desarrollo de la historia. Andrew Garfield tiene tanto el aspecto físico como la capacidad histriónica necesarios para interpretar a un adolescente confundido. El joven actor no crea a un nerd absoluto como hizo McGuire sino que muestra a un estudiante promedio capaz de tener derrotas y victorias. El buen trabajo de Garfield permite al espectador identificarse con el héroe y recordar su adolescencia. Emma Stone también cumple en el rol de Gwen Stacy. Su sensualidad y ternura la convierten en el sueño de cualquier colegial. Es la típica chica de la puerta de al lado de la que todos se enamoran.


Martin Sheen y Sally Field, en sus roles del tío Ben y la tía May, también son fundamentales en la historia. Ellos dejan de lado el parecido físico con los personajes del cómic, que parece fue el requisito de los actores anteriores, para imprimirles carácter a sus papeles. Las relaciones entre el protagonista y sus tutores están muy bien logradas y también recreen los momentos álgidos que uno vive cuando empieza a crecer y a buscar independencia.

Y un tercer punto importante de la pela son los efectos visuales. En esta cinta a diferencia de las de Raimi la sensación de columpiarse con el arácnido es más interactiva. El uso de la cámara subjetiva le da un plus que no tenían las de la saga anterior. La nueva tecnología ayuda a expresar esa relación especial que tiene el superhéroe con su ciudad. No se puede pensar en Spiderman fuera de Nueva York o sin surcar rascacielos. Por eso en un guiño entre la ciudad y el superhéroe el director incluye una escena en la que obreros de la ciudad lo ayudan a llegar al edificio donde se encuentra su enemigo el Lagarto.

Finalmente podemos decir que el asombroso Hombre Araña ha salido airoso de un gran reto el de hacer su aparición entre dos enormes películas: “The Avengers” y “The rise of the Dark Knight”. El arácnido no ha defraudado y a pesar de que sigue siendo un adolescente no ha arrugado ante los grandes. Al contrario se ha mostrado en toda su plenitud en la pantalla grande.

pregunta de la semana: ¿Qué te pareció la nueva película de Spiderman? ¿Te gusta más que la trilogía anterior?