30 de noviembre del 2020 °C
Universo cómic

Mi Pepsi Card favorita

¿Te acuerdas de las Pepsi Cards?. "!Claro!" fue la respuesta instantánea que recibí de la mayoría de personas a las que les hice la miniencuesta durante la semana previa a este post. Y es que hablar de esa colección de cartas que se vendían en el 95 es tocar las fibras más íntimas de muchos de los que eramos escolares en esos años. En esas épocas de secundaria el completar el álbum de 100 cards normales y los nueve hologramas y prismas era una misión que había que cumplir. Seguir leyendo...

Dago, el esclavo

Corrían los primeros meses del 99 y como era nuestra costumbre, mi pata 'Chubi' y yo realizábamos el periplo desde su casa hasta la universidad. Digo periplo porque en verdad lo sentíamos como tal; eran varias cuadras de distancia, bajo un calor sofocante y en un momento en que los dos estábamos con el ánimo del adolescente desenamorado. No recuerdo si fue a él o a mí al que se le ocurrió la genial frase. “Este es el desierto de Dago”, dijo alguno de nosotros y los dos estallamos en risa. Seguir leyendo...

Kalimán, el hombre increíble

- ¿Estás seguro de lo que estás haciendo?- me dijo mi pata Oliver. - Para esto he venido- le respondí. La respuesta era verdadera. A pesar de que tenía una tendinitis en el pie derecho había ido a la última fecha del Conamic solo por una razón. No era para ver al Capitán Memo o para que me firmaran algún cómic. Estaba ahí para comprar la mayor cantidad de "chistes" de Novaro que pudiera. Por eso cuando Oliver vio que estaba dejando mi billetera sin plata ni para el taxi intentó ser la voz de la cordura. - Ante esa respuesta no puedo decir nada- me respondió matándose de risa. Admito que tuve una regresión cuando tuve entre mis manos los 'chistes' que me iniciaron en el mundo del cómic. Elegí los que recordaba haber tenido, así que acabé releyendo las mejores historias de Linterna Verde, Flecha Verde, Flash, los Jóvenes Titanes y Batman con una sonrisa que me hizo olvidar el dolor en el pie. Pero confieso que no solo compré los Novaro. Entre el montículo de cómics que encontré estaba otro de mis grandes favoritos: Kalimán, el hombre increíble. Seguir leyendo...