Probablemente el avance de la tecnología le esté ganando la partida y sin darse cuenta tenga ya en casa una vieja computadora de escritorio, otra más moderna, una laptop y hasta una impresora multifuncional. Para utilizar mejor esos recursos, y así aprovechar al máximo toda la inversión tecnológica hecha hasta el momento, se debe colocar una red en casa.

Así, lo que antes parecía una tarea exclusiva para los especialistas en computación, ahora cualquier usuario puede realizarla con facilidad.TODOS A UNO
Los proveedores de Internet ya entregan routers (aparatos que posibilitan la conexión a Internet) que permiten acceso inalámbrico en algunos paquetes. Si no tiene un aparato de ese tipo, puede comprar uno más moderno que facilite la conexión con cables y la inalámbrica a la vez.

Ese dispositivo solo requiere ser configurado una vez. El CD con el software y el manual de instrucciones le serán muy útiles en esta instancia. La dirección IP (Protocolo Internet), que permite identificar su PC en el ciberespacio, es clave para este proceso. Si no la sabe, solicítela a su proveedor.

Si quiere agregar otra PC a su red, debe cerciorarse de que cuente con una tarjeta de red o en todo caso con un adaptador inalámbrico (tarjeta o USB wireless). Después, por única vez, debe configurar esta máquina para que detecte la conexión. El sistema operativo Windows XP facilita este proceso.

En el caso de las laptops también debe comprobarse que cuenten con acceso inalámbrico. Hay tarjetas que permiten dar este aire de modernidad a una vieja laptop o computadora. Una vez instalados, estos reconocerán rápidamente la señal en la zona.

Otra de las ventajas de esta conexión es que puede centralizar todos los trabajos de impresión en una sola máquina. Hay impresoras normales y las multifuncionales que cuentan con una salida USB. Solo debe cerciorarse de que su router tenga este tipo de entrada y luego realizar la conexión.

Los routers ofrecidos por D-Link permiten que la red trabaje sin que alguna de las computadoras conectadas funcione como servidor, por lo que la impresora (en particular las multifunción) puede trabajar aun cuando las máquinas estén apagadas.

En este caso, se deben cargar por única vez los controladores de la impresora en cada PC conectada a la red, para que todas puedan usarla.

OJO CON LA SEÑAL
Si bien la conexión inalámbrica nos evita el uso de cables, tiene algunas limitaciones en su uso. “Depende mucho de la infraestructura de la casa en la que se instala. Las paredes muy gruesas, reforzadas o la presencia de metales pueden hacer que la señal se atenúe o simplemente no pase. Pero en espacios abiertos un router inalámbrico puede tener un alcance de hasta 300 metros”, señala Omar Sánchez Dávila, especialista de D-Link.

Esto permitiría que sus vecinos se cuelguen de su señal, por lo que, en este caso, sí es recomendable que llame a un especialista para que habilite el sistema de seguridad.

Usted puede agregar a estas conexiones una cámara de vigilancia. En el mercado hay de distintos modelos y el precio varía según su tipo de conexión (si es con cables o no) y las funciones que realiza. Algunas de ellas, las que trabajan sobre IP, permiten incluso que las imágenes que capta puedan ser vistas a través de la web desde una máquina fuera de la casa, con una configuración muy simple.

CLAVES

  • Un router inalámbrico básico puede costar hasta 110 dólares.
  • En el mercado hay antenas para incrementar la potencia de la señal inalámbrica, que se venden hasta en 35 dólares.
  • Hay cámaras web para el monitoreo remoto a través de Internet desde 250 dólares. Otras más sofisticadas, que permiten hacer acercamientos, movimientos de cámara y hasta recibir y emitir audio, pueden costar más mil dólares.

Bruno Ortiz Bisso