Esta semana tuve la suerte de conocer al doctor Dante Peñaloza. Se trata de un hombre de 86 años que -aunque suene un poco a cliché- no parece tenerlos. Pese a que su aspecto y su manera de dirigirse a las personas revele claramente su edad, hay algo en él que nos revela su espíritu inquieto, investigador, de siempre ir en busca de respuestas. Con él conversé y el producto de esa charla es la nota que publicamos hoy. Ahí señala su malestar por la falta de buena investigación en el país. Si quieres saber más sobre él y ver un video, sigue leyendo.

Me contó que su interés por las ciencias lo tiene desde el colegio. Terminó en el primer lugar de todo el colegio Anglo Peruano (hoy San Andrés). Ingresó a estudiar medicina en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Cuando tenía 21 años, mientras cursaba el tercer año, las clases del profesor Alberto Hurtado (quien introdujo la medicina científica en el Perú) lo fascinaron. Ese interés se mantuvo durante toda la carrera y al terminar, los profesores Hurtado y Carlos Monge le consiguieron una beca de investigación en el Instituto Nacional de Cardiología de México (INCM).

El doctor Peñaloza empezó a investigar sobre electrocardiografía vectorial ¿Qué es eso? Cuando u corazón se contrae mecánicamente es porque antes hubo una excitación eléctrica. Hay un centro de marcapaso que genera los impulsos eléctricos que preceden a la contracción. El electrocardiograma clásico registra los pulsos, pero con la vectorial podemos analizar la foma en que camina la estimulación eléctrica en el corazón. “Eso es muy útil para aprender de verdad sobre el corazón, pues se puede saber cuáles estimulaciones son normales y cuáles anormales”, explica.

Mientras era becario en México publicó en “American Heart Journal” su primer artículo con reconocimiento internacional: “The three main vectors of the ventricular activation process in the normal human heart”.

De regreso en el Perú empezó a trabajar en el Instituto de Biología Andina (IBA). Siempre en temas relacionados con el corazón y la circulación en el habitante de altura. “En esa época la NASA se interesaba mucho por saber cómo se comportaba el humano que vivía a 4.000 o 5.000 metros sobre el nivel del mar. Había apoyo externo”, señala.

Con el apoyo de la Fuerza Aérea de EE.UU., Peñaloza y sus colaboradores realizaron estudios de electro-vectocardiografía (ECG-VCG) experimental y posteriormente investigaciones sobre ECG-VCG en el nativo de grandes alturas. Estas investigaciones mostraron que, a diferencia de lo que ocurre al nivel del mar, en el nativo de la altura había persistente hipertrofia ventricular derecha desde el período post-natal hasta la vida adulta. Estas investigaciones fueron expuestas en seis artículos publicados en “American Journal of Cardiology” y “American Heart Journal”.

De regreso al Perú, en 1955, fue incorporado a la UNMSM como docente de la Facultad de Medicina y como investigador del Instituto de Biología Andina (IBA). En esta etapa de su actividad científica y académica se puso en evidencia su condición de líder y pronto se vio rodeado por un grupo numeroso de médicos jóvenes y estudiantes de Medicina, ávidos de investigar y adquirir conocimientos de electro-vectocardiografía (ECG-VCG) y medicina de altura. Este fue el origen de una notable escuela de cardiólogos clínicos e investigadores que hoy ocupan posiciones relevantes en el país y en el extranjero.

En 1961 los profesores Honorio Delgado y Alberto Hurtado –mentor de Peñaloza- presidieron un movimiento que llevó a la fundación de la hoy denominada Universidad Peruana Cayetano Heredia. El Dr. Peñaloza fue miembro fundador y a los 39 años de edad fue nombrado por concurso profesor principal de Medicina. Fue designado también Jefe del Laboratorio Cardiovascular del Instituto de Investigaciones de la Altura (IIA) en el cual lo acompañaron la mayoría de sus colaboradores en el IBA. Iniciando sus actividades en el IIA, el Dr. Peñaloza presentó un ambicioso proyecto y obtuvo un grant de investigación otorgado por “National Institutes of Health” (NIH) de EE.UU.

Luego, empezó su segunda etapa de investigaciones. Esta vez fueron estudios hemodinámicos del corazón y la circulación pulmonar en habitantes de grandes alturas. Basado en los hallazgos de ECG-VCG realizados en la primera etapa, el Dr. Peñaloza postuló la hipótesis según la cual los cambios posnatales de la presión arterial pulmonar y de la estructura vascular pulmonar en el nativo de la altura serían distintos de los hallazgos descritos a nivel del mar.

La hipótesis fue confirmada. Los estudios de cateterismo cardiaco realizados en niños y adultos nativos de la altura demostraron persistencia post-natal de hipertensión pulmonar, y los estudios de patología del Dr. Javier Arias-Stella y su grupo demostraron persistencia de gruesas arterias pulmonares distales, estableciéndose un nexo entre ambos hallazgos. Los investigadores peruanos describieron así, por primera vez, el mecanismo de la hipertensión pulmonar hipóxica crónica. Adicionalmente se estudió la influencia sobre el corazón y la circulación pulmonar de factores diversos tales como el nivel de altitud, la edad, el ejercicio, el sueño y la migración a nivel mar. Estos nuevos conocimientos se presentaron en conferencias internacionales y fueron publicados en revistas científicas de los Estados Unidos y Europa, entre ellas “American Journal of Cardiology”, “Circulation”, “British Heart Journal”, “Journal of Applied Physiology” y “Pediatrics”.

Años después, Peñaloza continuó con una nueva etapa de investigaciones, cuando ya dirigía el Laboratorio Cardiovascular. Realizó investigaciones clínico-hemodinámicas en enfermedades por desadaptación a la altura. Los estudios sobre el Mal de Montaña Crónico (MMC) o Enfermedad de Monge constituyeron la Tesis Doctoral de Peñaloza y posteriormente fueron difundidos en revistas científicas de circulación internacional. Esta investigación constituye hasta el presente la referencia obligada para estudios relacionados con MMC. A invitación de los editores de la prestigiosa revista “Circulation”, el Dr. Peñaloza, con la colaboración del Dr. Arias-Stella, ha publicado en el 2007 una revisión sobre MMC que incluye las recientes investigaciones sobre este tema realizadas en China y Rusia.

El estudio clínico-hemodinámico del Edema Pulmonar Agudo de la Altura (EPAA) realizado por el Dr. Peñaloza en colaboración con el Dr. Sime constituye una de las escasas investigaciones sobre EPAA realizadas en el mundo con cateterismo cardiaco. Las observaciones hemodinámicas realizadas en el Perú constituyen el estudio de EPAA realizado a la mayor altitud y con los mayores grados de hipertensión pulmonar e hipoxemia. En esta etapa se realizó también un estudio clínico-hemodinámico de la Persistencia del Conducto Arterioso (PCA), cardiopatía congénita que tiene alta incidencia a grandes alturas. Una revisión actual sobre el EPAA y la PCA en la altura ha sido publicada en Septiembre del 2008 por el Dr. Peñaloza y colaboradores en la revista especializada “High Altitude Medicine and Biology”, incluyendo los estudios recientes sobre estos tópicos realizados en niños que viven en áreas montañosas de otras regiones geográficas.

Sin duda una vida entera dedicada a la investigación, a la ciencia y al beneficio de la humanidad. Por ello, le pedimos que nos dijera qué es lo que se necesita para ser un buen investigador científico. Esto fue lo que nos contestó:

Bruno Ortiz B.