La titular de Ciencia y Tecnología de Costa Rica, Clotilde Fonseca, señala los retos de las escuelas con respecto al avance tecnológico en la sociedad y fundamenta
la necesidad de que los países de la región tengan un ministerio. Si quieres saber más sobre este tema, sigue leyendo esta interesante entrevista realizada por Sandro Medina.

Clotilde Fonseca es la ministra de Ciencia y Tecnología de Costa Rica. Ella fue una de las ponentes que concitó mayor atención entre los asistentes de la Tercera Conferencia Ministerial sobre la Sociedad de la Información de América Latina y el Caribe, realizada esta semana en nuestra capital. El Comercio conversó en exclusiva con ella para conocer su visión acerca de la relación que debería existir entre las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) con los docentes y estudiantes.

¿Cuán preparadas se encuentran las escuelas de educación en la región, frente al avance de las TIC?
Se ha hecho un esfuerzo importante por llevar programas de tecnología a la educación general básica. Pero hay preguntas: ¿estos programas estarán alineados con el desarrollo de las capacidades intelectuales, productivas y creativas de un nivel superior? ¿Están solo orientados a proveer acceso de tecnología a un uso muy elemental de los recursos tecnológicos?

¿Usted qué piensa frente a estas interrogantes?
En una investigación realizada en Suecia se encontró que los jóvenes han logrado desarrollar una gran capacidad para trabajar con tecnologías, usan Internet y redes sociales, pero no han desarrollado en paralelo las destrezas mentales más poderosas de lógica: la matemática, la capacidad de análisis y el rigor, los cuales son necesarios para producir estas tecnologías. Entonces, la otra gran pregunta y dilema a la vez es: ¿cómo usar estas tecnologías y desarrollar con ellas estas capacidades mentales superiores que son las que hicieron posible que exista la informática, la computación o las telecomunicaciones?

En las escuelas, entonces, deberían incidir en los cursos básicos como son la física o la matemática…
Exacto. Y se debe hacer un esfuerzo para que los jóvenes manejen la física, la química, la matemática, pero no de una manera repetitiva o monótona, sino que hagan cosas con estos conocimientos, de modo que sea una comprensión de la ciencia o la matemática aplicada para que tengan la motivación de seguir profundizando y adquieran un marco conceptual más sólido.

¿Esto implicaría mayores presupuestos para el sector educativo?
La educación debe tener presupuesto creciente, porque no solo se necesita presupuestos para comprar máquinas, sino para formar y capacitar educadores. Los jóvenes de hoy tienen otras necesidades y los docentes tenemos que manejar esos conocimientos. Existe una tendencia de creer que con dar clase de computación se soluciona el problema. Es como decir voy a dar clases de lápiz. Eso no tiene sentido. Las clases no deben ser sobre cómo usar el lápiz, sino qué hacer creativamente con este instrumento. No podemos introducir tanta tecnología en el sector educativo si no tenemos claros cuáles son los perfiles cognitivos y las inclinaciones de las nuevas generaciones.

Usted habla de ciudadanos digitales. ¿Cómo deben ser?
Hoy para ejercer de una manera plena la ciudadanía es muy importante saber que una parte de ella ocurre con la interacción, la participación en los servicios en línea, la participación en las redes y las votaciones electrónicas. Hay un conjunto muy grande de elementos y para poder ejercerlos hay que saber desempeñarse en línea de manera segura y evitar, por ejemplo, el cibercrimen y sus derivados. No podemos pensar en un ciudadano del siglo XXI si no hay un trabajo de formación de las capacidades ciudadanas tanto en términos de posibilidades como de responsabilidades.

SE NECESITA MINISTERIO
¿Es necesario que los países de esta parte del mundo tengan un ministerio de ciencia y tecnología?

Absolutamente, es imprescindible. El desarrollo económico de nuestros países depende de la inversión en ciencia, tecnología e innovación. Eso ha sido muy evidente en los países asiáticos. América Latina está muy atrasada en este campo, aunque las universidades hagan mucha investigación. Se debe buscar que este trabajo produzca beneficios para el sector productivo. Es una gran tarea que tenemos en la región.

En el caso de Costa Rica, ¿cómo les va con esta experiencia ministerial?
El ministerio tiene más de 20 años de fundado y ha cumplido una función muy importante. Es pequeño en número de funcionarios y presupuestos. Pero yo lo considero uno de los pilares del desarrollo del futuro de mi país, no solo académico e intelectual, sino social y económico.

LAS CIFRAS

  • 7% del PBI de Costa Rica se destina a la educación.
  • Más de 40 mil docentes peruanos han sido capacitados –desde el 2008– por Empresarios por la Educación en el uso de las TIC mediante el programa Inclusión Digital.