Tiene 12 años y su inteligencia deja boquiabierto a más de uno. Jacob Barnett, el pequeño que hace cuatro años empezó a tomar clases de astrofísica en la Universidad de Indiana, hoy se encuentra trabajando en su propia versión ampliada de la teoría de la relatividad.

A Jacob se le diagnosticó el síndrome de Asperger, que elevó su coeficiente intelectual a 170, diez puntos más que el del genio Albert Einstein. Esta aceleración de su desarrollo intelectual le ha permitido realizar hazañas como aprender geometría, álgebra, trigonometría y cálculo en dos semanas o armar un rompecabezas de 5 mil piezas a los tres años.

Científicos de la Universidad de Princeton consideran que el pequeño podría ser el sucesor de Einstein.

“Estoy impresionado por su interés en la física y las cosas que ha aprendido hasta ahora. La teoría involucra varios de los problemas más difíciles de astrofísica y física teórica. Cualquier persona que los resuelva estará en línea para un Premio Nobel”, dijo el astrofísico Scott Tremaine a su madre, quien le consultó preocupada por la obsesión del niño con los números.