A casi un año de su participación en el Concurso Internacional de Robótica, organizado por la empresa Matec Yao en Osaka (Japón), nuevamente los estudiantes de la Universidad de San Martín de Porres (USMP) volvieron a tierra del Sol Naciente, donde sorprendieron al jurado japonés con un nuevo prototipo llamado Naylamp, el cual se adjudicó el segundo puesto en ese certamen.Si te interesa este tema, sigue leyendo esta nota desarrollada por Sandro Medina. Y si quieres ver más fotos las puedes encontrar en nuestro espacio en Facebook.

La delegación peruana, que viajó en febrero, estuvo integrada por los profesores Eiriku Yamao, Javier Cieza y el alumno Félix Cáceres, quien forma parte del club de la robótica de la mencionada casa de estudios.

“En este certamen fuimos la única institución universitaria latinoamericana en participar. Y en esta oportunidad hubo 11 equipos con diferentes robots que sinceramente asombraban por sus diseños y funcionalidades”, comentó a El Comercio el ingeniero Eiriku Yamao.

Pese a la exigencia del jurado, el Naylamp, el cual se caracteriza por su simplicidad pero sobre todo por su dinamismo, cumplió con los objetivos y exigencias de este torneo y logró alcanzar un meritorio segundo puesto en una reñida competencia frente al robot Enjunior A, del Instituto Tecnológico de Osaka, que fue el campeón absoluto.

ROBOT ECOLÓGICO
Para este año, el tema del campeonato fue la conservación de especies en peligro de extinción. “Lo que se buscaba era diseñar y construir un robot que fuera capaz de ayudar a recuperar el hábitat del ‘Nippon baratanago’, un pez a punto de desaparecer debido a la presencia de especies contaminadas”, explicó Yamao.

Fue así como el robot peruano sorprendió al público asistente y al jurado en especial por vencer los obstáculos que tenía en la plataforma diseñada para la exhibición. “El Naylamp está compuesto por dos robots. El primero servía para ascender una pendiente de 20 cm y el segundo cumplía con el objetivo del torneo: salvaguardar a la mencionada especie marina. Todo en un ambiente simulado”, detalló.

En la anterior edición de este concurso, la USMP mereció una mención especial por su prototipo llamado Inka Robot, tal como se informó en esta sección. “Tras esta experiencia, en el club, junto a mis profesores y compañeros de otras especialidades, diseñamos y construimos el Naylamp, el cual funciona con control inalámbrico, gracias al sistema de programación que se hizo”, refirió el alumno Félix Cáceres.

Este universitario quedó impresionado con la tecnología y la pasión que tienen los jóvenes y, principalmente, los niños por desarrollar proyectos innovadores relacionados con la robótica. “Mostramos un proyecto que mereció una distinción especial”, añadió.

Ideal para los colegios
Al profesor Javier Cieza, de la Universidad de San Martín de Porres, no le quedan dudas de que la especialidad de la robótica debería ser incentivada desde los colegios.

“El Estado debería promover el desarrollo de la tecnología desde la escuela primaria y secundaria. Y en las universidades se deberían seguir desarrollando robots de alta competencia, pues son estos los que generan una serie de conocimientos”, precisó el experto.

Cieza comprobó que en Japón los niños trabajan con la robótica desde muy pequeños. “Eso explica de alguna manera el alto nivel que tienen cuando llegan a las universidades. En el Perú las autoridades respectivas deberían entender que la robótica no solo pasa por presentar lo último en tecnología, sino además convoca a distintas disciplinas, tal como sucedió con el robot Naylamp”, concluyó el catedrático.