La biodiversidad del mar peruano no deja de sorprender y sigue siendo fuente inagotable de investigación. Precisamente, un grupo de científicos acaba de presentar al mundo una nueva especie de molusco llamada Corambe Mancorensis, la cual fue encontrada en el 2006 en Máncora, Piura. Si quieres saber más sobre este descubrimiento, sigue leyendo esta interesante nota de Sandro Medina.

“Se trata de una especie nueva para la ciencia, pues no se ubica, hasta el momento, en ninguna parte. Para llegar a esta conclusión, la hemos comparado y descrito científicamente, con lo cual también se ha hecho un valioso aporte al conocimiento evolutivo del molusco”, refirió en exclusiva para El Comercio el biólogo Yuri Hooker, del Laboratorio de Biología Marina de la Universidad Peruana Cayetano Heredia.

Los resultados del estudio fueron publicados recientemente en la revista especializada “Journal of Molluscan Studies”, de la Universidad de Oxford.

Sus autores, quienes trabajaron de manera colaborativa, son de diversas nacionalidades: Alexander Martynov (Rusia), Bastian Brenzinger y Michael Schroedl (Alemania), y Yuri Hooker (Perú).

PROTECTOR MARINO
¿Cuál es la función que cumple esta nueva especie en la biodiversidad marina? Según explicó el experto peruano, el Corambe Mancorensis es un controlador biológico, pues protege y evita que pequeños animales eliminen las algas marinas, las cuales sirven de alimento a numerosos peces”.

¿Se imaginan a nuestro mar sin la presencia de algas y todas las consecuencias que esto podría generar? Para el biólogo Yuri Hooker esta situación es controlable “siempre y cuando se las salvaguarde, motivo por el cual sus zonas de refugio se encuentran en proceso de ser declaradas nuevas áreas marinas protegidas”. Las áreas en cuestión son las de El Ñuro, Isla Foca y Rompientes de Lobitos , en Piura; y en Arrecifes de Punta Sal, en Tumbes.

“No solo se busca dar protección al gran pez o a las tortugas, sino a la biodiversidad en sí, como es el caso de estos moluscos, pues estos cumplen una importante función en el ecosistema marino”, refirió el también investigador en biodiversidad y zonificación marina del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Sernanp).

Un pequeño muy útil
Este nuevo molusco, además de medir unos dos centímetros de diámetro, es mimético por lo que es casi imperceptible a la vista humana. “Es plano y las bránquias están en la parte posterior del cuerpo, y también cuenta con un par de ‘antenas sensoras’ (rinóforos)”, detalló el investigador yuri Hooker.

Pertenece al grupo de moluscos conocido como opistobranquios, esto quiere decir que no poseen una concha que lo recubra.

“Estos opistobranquios se alimentan de animales tóxicos. No mueren al consumirlos, pero sí se vuelven tóxicos para otros animales. Viven en promedio dos años o menos”, indicó el experto.

“Otra peculiaridad importante de esta especie es que tiene la misma forma y el mismo patrón de coloración del organismo del que se alimenta (brio-zoo)”, añadió. Se trata, pues, de un diminuto animal con una enorme responsabilidad en el interior del mar peruano.