Por segunda vez en este año, tuve la oportunidad de probar una cámara digital Sony. Esta vez se trató de la NEX-C3, un aparato que busca combinar las mejores funciones de los principales productos de la japonesa: la portabilidad, simplicidad y liviandad de las Cybershot, la calidad de grabación de video de la Handycam y la versatilidad de una cámara profesional de la línea Alpha, que está ubicada dentro de la categoría de ultracompactas.

Mira nuestra galería de fotos con pruebas de esta máquina aquí.

Es un equipo para quienes quieren tener un poco más de control sobre las imágenes a captar.

El cuerpo de la cámara es muy ligero. Tiene una empuñadura para tomarla con la mano derecha y no perder el control del equipo.

Pese a que cuenta con lentes intercambiables, que permiten los ajustes de manera manual, también ofrece funciones automáticas que facilitan el trabajo. Cuidado, pues los lentes pueden ser más grandes o más pesados que la misma cámara y eso puede dificultar un poco su maniobrabilidad.

Cuenta con un menú simple y muy útil. Además, ofrece consejos para mejorar nuestras tomas. Su pantalla LCD de 3 pulgadas es móvil, lo que permite acomodarla según la posición del usuario.

Una de las novedades es la opción para darle efectos especiales a las tomas, como que todo aparezca en blanco y negro, excepto los objetos pintados de rojo. Vea el desempeño de la cámara en diversas circunstancias en goo.gl/ykOqi .

Es una buena cámara, pero no para principiantes. ¿Está dispuesto a pagar por este equipo y gozar de sus características?