Al tiempo que le dedicaban a sus estudios y a sus prácticas profesionales, un grupo de estudiantes universitarios le sumó horas de investigación y experimentación a un proyecto que apuesta por la tecnología limpia y la preservación de la naturaleza. Alejandro de la Cruz Conde, Luis de la Cruz Huamaní y Lucila Montenegro Marcelo son autores del trabajo titulado “Carbón ecológico de cáscara de coco”, y que fue presentado, y reconocido desde luego, por la Universidad Norbert Wiener, su casa de estudios. Si te interesa saber más sobre este tema, sigue leyendo esta interesante nota de Sandro Medina.


“En otros países, incluyendo el Perú, se fabrica este tipo de carbón. Pero nosotros quisimos experimentar o adicionar algunos productos naturales y originarios como la papa y la yuca para producir un carbón más eficiente y menos contaminante”, precisó Alejandro de la Cruz.

ENERGÍA NATURAL
La investigación comprendió, primero, la recolección de restos de cáscara de coco provenientes de los vendedores ambulantes que ofrecen productos alimenticios derivados de este fruto, tales como cocada, coco fresco, coco frito, entre otros.

Luego vino el proceso de secado natural. “Exponemos este material al ambiente para eliminar el agua que contiene. Posteriormente, comienza el proceso de carbonización en un horno a 100° C de temperatura, pero luego se aumenta el calor hasta los 280° C”, refirió De la Cruz.

En todo este proceso, los estudiantes explicaron que dejaron ingresar aire en el horno o fosa de carbonización para conseguir el carbón vegetal.

“Después damos paso a la molienda y cernido. Seguidamente, preparamos una masa que consiste en la unión de tres elementos: aglomerante natural (6%), agua (36%) y carbón molido (58%), estos tres se mezclan en un recipiente a 50° C constantes, hasta formar una masa pastosa un poco húmeda. Al final, viene la etapa del prensado de la masa obtenida”, explicó.

“El carbón de coco que se obtuvo produce menos humo y su ceniza no supera el 5%. Como se puede comprobar, en su elaboración no se utilizó ni un solo gramo de combustibles fósiles o aditivos energéticos”, indicó Luis de la Cruz.

MÁS DATOS
De acuerdo con esta investigación realizada en la Universidad Norbert Wiener, el carbón de coco es sumamente valorado por los cocineros y profesionales de la parrilla, debido a las propiedades antes señaladas.

Alto potencial en la Amazonía
De acuerdo con esta investigación realizada en la Universidad Norbert Wiener, el carbón de coco es sumamente valorado por los cocineros y profesionales de la parrilla, debido a las propiedades antes señaladas.

“El proyecto ha sido pensado para construir un centro de producción en el departamento de San Martín, donde se produce el 71,4% de toda la producción de cocos en el Perú, según información oficial”, advierten los autores de esta investigación.

“Definitivamente no solo contribuye con la ecología sino también con la salud de las personas que trabajan con el carbón tradicional, ya que emite una mínima cantidad de gases tóxicos”, refirió Alejandro de la Cruz, uno de los autores de este trabajo.