La red social Twitter anunció que ha desarrollado un sistema de censura para impedir que mensajes que puedan resultar inadecuados en algunas culturas o países estén al alcance de los usuarios en los territorios afectados, informó en su blog la compañía californiana. Esto generó varias reacciones, como la de Anonymous que instó a los usuarios de esta red de microblogging a no usarla durante el día de hoy. Justamente, esta agrupación publicó el siguiente ‘tuit’: Un saudí invirtió US$300 millones en Twitter, ¿qué esperabas? #TwitterCensored. Ante ello, el inversor señalado aseguró que su participación en la empresa tiene fines empresariales y no políticos. Asimismo, la empresa recalcó que su anuncio no tiene que ver con la censura. De otro lado, en Cuba indicaron que no solicitarían a la empresa estadounidense el bloqueo de mensajes en la isla. Debido a todo este revuelo, recurrimos a tres expertos para que nos dieran sus opiniones sobre esta compleja situación.


Opina Felipe Ovalle, director de OhMyGeek
“Creo que lo que aplica Twitter no es censura, ya que técnicamente no lo hacen. En la práctica sí porque es su plataforma (y tienen el control de la misma), pero Twitter jamás ha borrado por ejemplo un ‘tuit’, por iniciativa propia, con un link a MegaUpload. Fueron procesos externos legales quienes obligan a la plataforma a hacerlo por leyes internacionales y sobre todo territoriales de Estados Unidos. A mí el año pasado me borraron un ‘tuit’ por pasar a llevar la DMCA, cosa que fue un proceso legal donde a la plataforma se le pidió hacerlo y que desde ese entonces ya publicaban y transparentaban en http://chillingeffects.org/twitter.
Lo de ayer es la expansión y protección de la plataforma para no caer tan horrorosamente tipo MegaUpload, poniéndose a la altura de lo que hacen otros grandes “portales”, tipo Google. Y por por sobre todo tener la posibilidad de llevarse bien con países conflictivos (China, Emiratos Árabes Unidos, entre otros), teniendo la opción de contar con la plataforma libremente funcionando bajo las leyes locales, sin afectar al resto del planeta.
El ejemplo que da Twitter con Alemania y Francia en contra de la expresión pronazi, cae de lujo. Se bloquea en dichos países porque va en contra sus leyes, pero no necesariamente matará su rara libre expresión hacia eso en otros países fuera.
No hay que alarmarse tanto. Si Twitter es correcto y por sobre todo transparente, la gente lo verá bien y lo mejor de todo es que habrá registro de cada movimiento de poder que se ejerza sobre esta herramienta social de microblogging”.

Opina Leandro Zanoni, periodista y fundador de la agencia de nuevos medios Tercerclick.
“Es peligroso que una herramienta tan poderosa como Twitter empiece a decidir por su cuenta qué tipo de contenido publica. ¿Cuál es el límite? ¿Bajo qué criterios permiten o prohiben cierto contenido? Tanto Twitter como Facebook y Google son también nuevos medios de comunicación y por lo tanto, deberían actuar con la misma responsabilidad que le cabe a un medio informativo tradicional. ¿Será este el momento ideal para que este debate -tan postergado- se incluya en los foros internacionales que tratan la libertad de expresión como eje principal? Es hora de que los principales actores de la Internet 2.0 empiecen a madurar también en este campo. En lo personal, y como periodista, estoy en contra de cualquier tipo de censura que restringa la libertad de palabras y expresión en la web”.



Opina Jesús Véliz, periodista especializado en tecnología

“Twitter arriesga con una jugada delicada. Busca armonizar con políticas internacionales por un afán de crecimiento en sociedades menos permisivas con la libertad de expresión, pero se arriesga a que los gobiernos excedan en el control de temáticas. Los ‘trending topics’ locales son la prioridad en Twitter. La temática mundial es importante por coyuntura, pero el grueso de usuarios ve a Twitter como herramienta de difusión de temas cercanos. Han sido inteligentes en advertir que ellos simplemente colocan una normativa y que la decisión es gubernamental, pero no deja de preocupar que los sesgos desplacen temas urgentes promovidos desde la sociedad que incomoden a los gobiernos de turno”.