En el preámbulo del esperado estreno del último episodio de la saga del Caballero de la Noche, estudiantes de Física de la Universidad de Leicester demostraron que el característico ‘vuelo’ de Batman –cuando convierte su capa en una especie de ala delta para planear y descender desde grandes alturas sin hacerse daño– es simplemente imposible. Los investigadores demostraron, en un artículo publicado en “Journal of Special Physics Topics”, que Batman chocaría contra el pavimento. Si te interesa este tema, sigue leyendo la interesante nota de Pamela Montes I.


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Para llegar a esta conclusión, recurrieron a cálculos para medir la factibilidad del vuelo, las maniobras de planeación y el éxito del aterrizaje.

El equipo encabezado por David Marshall estimó que la capa de Batman mide 4,7 m, lo que equivale a la mitad de la longitud de un ala delta. También calcularon la altura del superhéroe, que sería de 1,88 m; y utilizando proporciones adjudicaron a los edificios de Ciudad Gótica una altura promedio de 150 m.

Por tanto, si el hombre murciélago salta desde un edificio, podría deslizarse hasta una distancia de 350 metros. Sin embargo, el problema se presentaría con el aumento de la velocidad durante el descenso, y el potente impacto al momento de llegar al suelo.

Su velocidad inicial sería de 68 km/h, pero su velocidad constante llegaría a los 80 km/h. Con esta aceleración, se posaría a tierra causando severos daños a su cuerpo. El equivalente del impacto sería como si Batman fuese arrollado por un auto que va a 80 km/h.

Para preservar la integridad del superhéroe, el equipo inglés no dudó en incluir una serie de recomendaciones al hombre murciélago. “Si Batman querría sobrevivir al vuelo, necesitaría una capa más grande. O, si lo prefiere, para mantener intacto su estilo, se podría optar por utilizar la propulsión activa; tal y como la usan los aviones para mantenerse en lo alto”, expresó Marshall.

Entre otras alternativas, figuran el uso de un paracaídas para un aterrizaje óptimo o un wingsuit, una especie de traje con alas incorporadas.

Precisamente con este traje, el doble de películas de acción Gary Connery se convirtió en el primer sobreviviente de un salto desde un helicóptero usando un wingsuit. En mayo pasado, Connery, de 42 años, se lanzó al vacío desde 730 m de altura sin paracaídas. Además de la capacidad de la indumentaria para planear disminuyendo la velocidad, la destreza del inglés se puso a prueba al conducir su cuerpo hacia el punto de aterrizaje: 18 mil cajas de cartón.

El estudio previo de cálculos de planeación hacia su objetivo y el de la manera en la que los pájaros controlan la dirección del vuelo, permitieron a Connery aterrizar sobre terreno blando. El wingsuit fue inventado en 1997 por el francés Patrick De Gayardon.