Cuando la semana pasada llegó al cine junto a sus amigos, Petra Anderson no se imaginó que ella misma terminaría siendo una de las protagonistas de una de esas historias alucinantes que raramente suceden en la vida real. La joven de 22 años, graduada en composición musical por la Universidad del Pacífico (San Francisco), fue una de las más de 70 personas afectadas por el ataque en el complejo de salas de cine Century 16, en Colorado (EE.UU.), durante el estreno de “The Dark Knight Rises”, en donde murieron 12 personas. Recibió cuatro impactos de perdigón y aunque un o de ellos penetró en su cabeza, un defecto del que Petra no tenía conocimiento le permitió seguir con vida y recuperarse rápidamente.

Un milagro
Diversos medios de comunicación estadounidenses dijeron que tras las cinco horas de la operación para extraer el cuerpo extraño del cerebro de Petra, los especialista solo pudieron calificar el hecho como “un milagro”.

“The Huffington Post” informó que el diagnóstico inicial de los médicos no era muy alentador. Basados en el relato de Brad Strait, el pastor presbiteriano de la iglesia a la que asiste la familia de Petra, los especialistas encontraron que el perdigón había penetrado demasiado en el cerebro de la joven y que las posibilidades de que sus habilidades cognitivas, motoras y del habla quedaran seriamente afectadas eran muy elevadas.

Por el disparo de la escopeta, la mujer había recibido el impacto de cuatro perdigones: tres en uno de sus brazos y el cuarto ingresó por su nariz. Sorprendentemente, tras las cinco horas de operación, los especialistas indicaron que el daño cerebral había sido mínimo debido a la presencia de un inesperado defecto congénito.

“Parece que el perdigón viajó a través del cerebro de Petra sin tocar las áreas más importantes. El doctor nos explicó que Petra había nacido con un defecto. Se trata de un diminuto canal de fluido que recorre todo su cráneo… es como huequito en una tabla de madera, que va desde adelante hacia atrás.

Solo si es que ella se hubiera sometido a una tomografía axial se habría enterado de esa anormalidad”, narró el pastor Strait, que estuvo junto a la familia Anderson en el hospital tras la operación.

El pastor continuó explicando que luego de entrar por la nariz, el perdigón se alojó exactamente en el lugar en donde está ese defecto y viajó por el cerebro de la mujer “como si fuera una canica dentro de un tubo”.

Petra aún se encuentra hospitalizada. Tiene un brazo vendado y en su rostro tiene la marca del ingreso de la bala a la altura de la nariz, por lo que requerirá de una operación estética.
Las expectativas por su recuperación son muy altas. Pese a que el ataque sucedió hace cinco días, ya empezó a hablar nuevamente y está dando sus primeras caminatas.

“Yo creo que no solo estaba protegida por Dios, sino que la había preparado para esto”, dijo Kim, la madre de Petra.

Su hermana busca recaudar fondos
El sábado 21, un día después del incidente, Chloe Anderson -hermana de Petra- inició una campaña por Internet para recaudar fondos. El dinero no solo sería destinado para sufragar los gastos por la hospitalización de Petra, sino también para atender las necesidades de Kim, la madre de ambas.

El mes pasado, un cáncer agresivo regresó al organismo de Kim y no solo volvió a afectar su mama, sino que se había extendido a los pulmones, al hígado y a los huesos. Debido a las comprensibles complicaciones, habían decidido optar por un costoso tratamiento alternativo en lugar del convencional.

“El pago por la operación de Petra ya es alto, y si a eso le sumamos lo que costará el cáncer de Kim, simplemente es una cifra inmanejable”, escribió Chloe colgó un video -que ya se hizo viral en Internet- e inició una campaña de recolección de dinero.
La meta es juntar US$250.000 hasta el 30 de agosto. Al cierre de esta edición ya se habían recaudado más de US$138.000.