Para el ingeniero Alejandro Afuso Higa, director del Programa de Ciencia y Tecnología (Fincyt), existe un cambio de actitud del sector empresarial peruano hacia la inversión en innovación tecnológica. “De un promedio de 10 empresas concursando hace cuatro años, ahora se presentan 600 empresas en cada convocatoria”, puntualizó. Algo más: las universidades están reorientando sus investigaciones hacia los problemas de las empresas, es decir, la brecha entre ambos campos se viene cerrando, pero no todo aquí. ¿Qué pasa con los destacados investigadores nacionales que laboran en otras naciones? ¿Existe algún programa para atraerlos? Estas y otras preguntas son las que el ingeniero Afuso, responsable de uno de los programas más exitosos en el fomento de la ciencia, tecnología e innovación en el país, le respondió a Sandro Medina Tovar.

¿Cuáles fueron los resultados de las experiencia piloto sobre la repatriación de recocidos científicos peruanos?

Las entidades receptoras (Instituto Nacional de Salud, la Universidad Peruana Cayetano Heredia, la Universidad Católica de Santa María y la Universidad Nacional de Ingeniería) apreciaron mucho los servicios de los científicos repatriados por su calidad profesional. Es una experiencia que merece replicarse, sin embargo hay temas a afinar.

¿Cuáles son esos temas?
Las entidades que los albergan, por ejemplo, no les prestan la colaboración que requieren, tales como laboratorios poco implementados o asignación de tareas administrativas que les absorben parte de su tiempo. Los tiempos asignados a las becas resultan cortos si se considera que no cuentan con todas las facilidades para realizar sus investigaciones. Dada la coyuntura actual del país hay científicos interesados en regresar sin muchas exigencias, pero una vez acá se desalientan por las condiciones de trabajo.

Pese a estos problemas, ¿el objetivo del programa sigue siendo el mismo y cuántos científicos piensan repatriar?
El objetivo es fortalecer las actividades de investigación en las instituciones que los acogen, investigando temas de la institución, liderando equipos de trabajo, formulando proyectos, realizando publicaciones, etc. Con el primer programa se han repatriado cuatro científicos. Con el segundo programa se espera repatriar a 20 más.

¿Cuál es el monto económico que reciben y qué objetivos tienen?
Se les proporciona un máximo de US$ 50,000. Una armada de hasta US$ 2,000 por gastos de instalación y 24 armadas mensuales de US$ 2,000 por las labores que realizan. El objetivo es complementar los ingresos que reciban de las instituciones que los acogen. Se espera que al término de la beca el apoyo del Fincyt ya no sea necesario.

¿La idea entonces es que el científico se quede en nuestro país? ¿Esto será posible?
La idea es que se quede o que por lo menos se vincule con las actividades de investigación locales de manera que si regresa al extranjero siga colaborando con ellas. La probabilidad de que se queden va a depender del apoyo que reciban de las instituciones locales.

¿Qué líneas de investigación están siendo priorizadas para esta experiencia?
En esta primera experiencia el Fincyt ha seleccionado las siguientes líneas de investigación: Uno, recuperación de aceites y frituras, grasas animales y residuos orgánicos agroindustriales para la producción y evaluación del biodiesel. Dos, estructuras grafíticas de capas, en películas y membranas de grafeno. Tres, nanomateriales para aplicaciones fotovoltáicas. Cuatro, inmunología de tuberculosis.

EMPRESA – UNIVERSIDAD
En la primera experiencia del Fincyt, solo hubo un 20% de asociatividad entre empresa y universidad. ¿Mejorará para la segunda fase?
Hubo 20% de universidades o centros de investigación que presentaron proyectos acompañados de empresas; sin embargo, el 71% de los proyectos presentados por las empresas vinieron acompañados de una universidad o centro de investigación. Recordemos que existen concursos para proyectos que presentan las universidades y otros para proyectos que presentan las empresas. Este último porcentaje se ha mantenido constante en todos los concursos actuales para las empresas.

Serán US$ 100 millones destinados para proyectos empresariales de innovación para la segunda fase del Fincyt. ¿Cuándo se hará la convocatoria y cuál es la importancia que tiene el BID en este tema?
Es una cifra importante en relación a los niveles que invierte el país en el tema de innovación, sin embargo todavía es muy reducida si consideramos el nivel de inversión en otros países, principalmente de la región. De firmarse el contrato en las próximas semanas, las primeras convocatorias serían lanzadas en el último trimestre de este año 2012. La importancia del BID en este tema es el know how adquirido por el banco desde hace más de 25 años y con operaciones similares en la casi totalidad de los países latinoamericanos y del Caribe. A través del BID, el Fincyt está en permanente contacto con las experiencias de otros países aprendiendo de sus lecciones.

¿Estamos camino a dejar de ser un país primario exportador de materias primas?
Los países que han apostado por la inversión en educación, ciencia y tecnología han logrado superarse incorporando valor agregado a sus productos tradicionales. En nuestro caso, sin embargo, existe una enorme brecha que nos separa de esos países y que la debemos cubrir rápidamente.