Si les gustaba el juego Lego cuando eran pequeñitos como a mí, se sentirán gratamente complacidos al ver la Samsung Slate PC serie 7. ¿Por qué? La explicación es simple: se trata de una PC de escritorio ligera que se desarma en piezas, cual rompecabezas. Si te interesa este tema, sigue leyendo esta interesante reseña de Marcela Mendoza.


Para empezar, tiene una pantalla táctil en alta definición de menos de 12 pulgadas, que es en realidad una tableta que funciona sola sin problemas. Ella está acompañada de una serie de accesorios que permiten transformarla en una PC: un mouse inalámbrico de uso opcional; un teclado también inalámbrico; un puntero o lapicero táctil para trabajar directamente sobre la pantalla; y un hub con puertos para diversos tipos de tarjetas, que también funciona como soporte de la pantalla para ponerla sobre el escritorio.

Más allá de lo cómodo que es poder decidir con cuál de los accesorios le apetece trabajar a cada momento, la máquina es más cercana a una laptop con pantalla táctil que a una tableta y parece aferrarse a una moda del ayer. El rendimiento del procesador es bueno, la velocidad para cambiar de ventana o realizar múltiples tareas en simultáneo va sin inconvenientes y los videos en alta definición no se congelan como en una netbook. Sin embargo, no hace nada que no haga yo con una laptop convencional… excepto desarmarse.

A todas luces es una PC en transición, pensada en usuarios de oficina de más de 25 años que quieren convertir su computadora en algo ligero. Es ideal para trasladar y rearmar cuando se va de viaje. Parece que su diseño ha sido pensado en quien no puede vivir sin mouse o teclado amplio y que no está listo para usar solo una pantalla táctil. No deja de ser atractiva, útil y eficiente; no obstante, es ante todo una convertible suspendida en el tiempo.

A tener en cuenta

Un buen cerebro. Incluye un procesador de doble núcleo Core i5 de 1,6 GHz, con una memoria DDR3 (1.333 MHz) de 4 GB y un disco duro de 128 GB SSD. Algo usual en una laptop, pero no en una tableta.

Conectados. Como no solo se trata de una tableta sino de una PC, el equipo incluye, además del Wi-Fi y el Bluetooth 3.0 para los accesorios, un puerto para conectarla vía cable a una red LAN.

A mano alzada. La slate trae un lapicero táctil que ayuda no solo al navegar, sino que permite dibujar trazos bastante precisos.

Buena escritura. El gran dolor de cabeza es redactar un texto largo con el teclado táctil porque el corrector de autocompletar es poco eficiente. Ese problema se soluciona con el teclado inalámbrico.