Científicos de diversas universidades de España, Argentina y Perú están investigando a fondo las propiedades medicinales de la arcilla, un material natural que lo encontramos en casi todo el altiplano peruano-boliviano. El investigador Marcelino Araníbar Araníbar, jefe del laboratorio de Nutrición Animal de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Nacional del Altiplano en Puno, señaló a Sandro Medina que es importante que se conviertan los conocimientos populares en científicos. 

¿Cuál fue el mayor hallazgo de este trabajo de investigación?
Tras cerca de siete años de continua investigación, los resultados se centran en dos puntos. Primero, podemos señalar que las arcillas mostraron tener un gran efecto en el tratamiento de gastritis inducida en ratas. Es decir, se confirma que tiene un efecto de protector de la mucosa gástrica. Segundo, las arcillas tienen capacidad de capturar micotoxinas de alimentos contaminados para animales.

¿A qué se debe que las arcillas tengan estas propiedades?
La arcilla contiene cuatro componentes importantes: montmorillonita, caolinita, illita y cuarzo. El primero es importante como captor de micotoxinas, entre ellas atrapa mejor a las aflatoxinas, producidas por el hongo ‘Aspergillus flavus’ que se desarrolla en el maíz amarillo duro bajo condiciones de humedad y que consumen los animales de granja.

¿Y las demás propiedades?
El segundo funciona más como un protector de la mucosa gástrica e intestinal. De hecho, en humanos se usaba el caolín-pectate como un protector de mucosa en problemas gastrointestinales. En Francia se produce actualmente un producto en base a arcilla llamado Diarsanyl para el tratamiento de diarreas en animales. El tercer y cuarto componente, se encuentran en menor proporción y no cobra mucha importancia.

¿Cuál es el nombre del producto que han conseguido?
Montchack A-T y resumen las iniciales del nombre en quechua de la arcilla así como los yacimientos en los que se los encuentran. Estas existen en casi en todo el altiplano peruano-boliviano, con diferentes denominaciones y de diferentes colores. Los colores están influenciados por la predominancia de los minerales que contienen estas arcillas. En el estudio que han elaborado mencionan acerca de su consumo durante la cosecha de papas. Por supuesto, actualmente la arcilla la consumen como si fuera ocopa o mayonesa. En el mismo terreno de cultivo se hace un horno con terrones y se asan las papas. Estas luego son peladas y sumergidas en la arcilla para ser consumidas conjuntamente. Como nutricionista en animales, también teníamos conocimiento que se usan arcillas en todo el mundo en las raciones de los animales en proporciones que varían de 0.5 a 1% de la ración. Generalmente se usan arcillas importadas y son costosas. Nosotros pensamos que si las arcillas nativas de Puno las consumían los humanos, entonces deberían tener un mejor efecto en los animales.

¿Qué procesos continuará este trabajo?
Vamos a patentarla. Pero continuamos con más estudios. Actualmente estamos interesados en determinar cuánto cambia o mejora el efecto benéfico de las arcillas cuando se utilizan en forma natural o cuando se purifican y tamizan las partículas.

Equipo de Investigación

  • : • Gonzalo Gonzalez Mateos (Universidad Politécnica de Madrid- España)
  • • Marisa Romero (Universidad Complutense de Madrid- España) •
  • Cristina Volzone (Universidad Nacional de la Plata – Argentina) • Abel Gutarra (Universidad Nacional de Ingeniería- Perú) •
  • Justiniano Quispe (Universidad Nacional Mayor de San Marcos – Perú) •
  • Jorge Araníbar (Universidad Nacional del Altiplano – Perú)