La compañía NBD-Nano ha creado el prototipo de una botella de agua que se llena sola. Aunque parezca una broma, se trata de una novedosa técnica que usa la condensación del aire. El objetivo es favorecer a las regiones más áridas y a aquellas donde el acceso al agua potable es difícil.

El punto de partida fue el escarabajo del desierto de Namib (África). Los investigadores estudiaron sus mecanismos de alimentación en esta zona sin agua. Cuando se forma la niebla por la mañana, este insecto recoge agua en su ondulada espalda, pero al mismo tiempo la repele. Finalmente parte de esta termina acumulada en su espalda.

En el caso de la botella, la superficie estará cubierta con capas hidrófilas e hidrófobas, es decir, que atraigan y que repelan el agua, respectivamente. De esta forma, se podría filtrar el agua de la niebla, tal y como lo hace el escarabajo.

Este ingenioso aparato se basa en el uso de la nanotecnología: controla y manipula la materia -en este caso, el aire- en lo que respecta a sus átomos y moléculas para separar el hidrógeno que se encuentra en ella.

Aun cuando resultaría beneficioso para poblaciones humanas, también podría ocasionar un desequilibrio para otras formas de vida que dependen de ese método para sobrevivir.

La investigación se encuentra en una fase germinal.

Otro caso
Naturaleza inspiradora
El proyecto Termes se basó en la capacidad de las termitas para construir termiteros, que mantienen constante la temperatura y la humedad. A partir de ello, científicos construyeron modelos 3D y hoy existen edificios que controlan su temperatura sin usar aire acondicionado.