Un grupo de estudiantes de ingeniería ha creado un sistema que controla remotamente la respiración y el pulso cardíaco del bebe durante el sueño y avisa a los padres si se producen indicadores anormales. El Owlet Baby Monitor fue creado por estudiantes del Bringham Young University (Utah, EE.UU.) para prevenir los casos de síndrome de muerte súbita en lactantes (SMSL). Si te interesa este tema, sigue leyendo la nota de Pamela Montes.


Se trata de una especie de sandalia que utiliza oximetría de pulso para controlar el ritmo cardíaco y la oxigenación de la sangre. Si se presenta un cambio significativo que indique un desajuste en la frecuencia de latidos o los niveles de oxígeno, lanzará una alarma al teléfono inteligente de los padres.

Los creadores afirman que la sandalia utiliza tecnología inalámbrica y no invasiva, es decir, es inocua para el bebe.

“Nuestra esperanza es que podamos dar a los padres tiempo para reaccionar y ver que algo está mal antes de que sea demasiado tarde”, dijo Jacob Colvin líder de equipo de investigación a la web de la universidad.

Abel Salinas, médico pediatra de la Clínica Internacional San Borja, indicó a El Comercio que de perfeccionarse el prototipo y extenderse su uso, efectivamente permitiría que los padres salven la vida de sus bebes si estos dejan de respirar. “Si los padres están entrenados en maniobras de reanimación, el pronóstico puede variar y se revertiría la muerte. El cerebro de un bebe alrededor de los seis meses se preserva de 3 a 5 minutos; y en consecuencia hay tiempo para actuar”, detalla.

Síndrome sin explicación
Los padres, en especial quienes tienen bebes por primera vez, suelen experimentar un gran temor a que sus bebes se asfixien o ahoguen durante la noche, por eso son frecuentes las visitas de verificación a la cuna para comprobar que todo está bien.

Hasta el momento, la ciencia no encuentra una explicación para la muerte repentina del lactante, pero casi todos los casos de SMSL se producen durante el sueño y entre los 2 y 6 meses de vida en bebes aparentemente sanos.

“Aunque todavía no se conoce la causa, sí parece estar asociado a bebes prematuros, en quienes tienen lesiones neurológicas previas como la meningitis o los que experimentan reflujo, o sea que varias veces al día regurgitan”, añade Salinas.

Como único método de prevención del SMSL, el especialista indica que existe desde hace un par de décadas un consenso mundial en pediatría para que todos los bebes sean puestos a dormir en posición supina, es decir boca arriba.

Capacidad de respuesta
El cerebro de un lactante se preserva de 3 a 5 minutos. En consecuencia hay un tiempo para actuar.

DERRIBANDO MITOS

La posición al dormir salva vidas
Un trabajo publicado en enero del 2011 en “Anales de Pediatría” y realizado por la Asociación Española de Pediatría aconseja el uso del chupón para disminuir el riesgo del SMSL.

Sin embargo, no existe una evidencia científica de la efectividad del chupón en estos casos. Solo se ha encontrado una relación positiva con la posición en la que los bebes duermen.

Antiguamente y por costumbre, las madres acostaban a los bebes boca abajo; pero pediatras e instituciones como Unicef han incidido en revertir este mal hábito. La evidente disminución de muertes repentinas en bebes solo ha sido posible al ponerlos a dormir boca arriba.

También se deben evitar las superficies blandas como edredones de plumas o almohadas, pues cuando la cabecita del bebe se hunde, su capacidad de girar a ambos lados disminuye y podría sufrir un ahogamiento.

La incidencia actual de SMSL es de un caso por cada 2.000.